Segun Gestión, las condiciones meteorológicas actuales en el norte del Perú señalan una intensificación del fenómeno El Niño, con precipitaciones que superan los 100 milímetros en varios puntos durante la tarde y noche de este sábado. El Comando FEN ha registrado un aumento significativo de las lluvias desde la noche anterior, con pronósticos que afectan especialmente a Tumbes, localidades costeras del norte y centro del departamento, así como a zonas de la sierra y el extremo norte de Piura, aunque en menor escala. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) emitió una alerta “roja” ayer, indicando lluvias de moderada a extrema intensidad en Tumbes y la costa interior de Piura en las próximas 24 horas. En Lambayeque y La Libertad, se prevén lluvias de ligera a moderada intensidad.
La presidenta de la República, Keiko Fujimori, confirmó en su cuenta de X que el gobierno ha activado todos los protocolos de emergencia. El ministro de Defensa, Rafael Belaúnde, se desplazó a Tumbes esta tarde para coordinar las respuestas institucionales y reforzar las acciones preventivas. En un mensaje oficial, Fujimori indicó que ha decidido no asistir a la Cumbre de Jefes de Estado en España para mantener una presencia directa en el territorio afectado. El Estado está movilizando recursos para proteger vidas y bienes, priorizando la seguridad de las comunidades más expuestas.
Este escenario representa una ampliación del riesgo que ya se observaba en las primeras semanas del año, donde la agricultura y las infraestructuras vienen siendo las más vulnerables. En el caso peruano, las regiones costeras y de sierra del norte, como Tumbes o Piura, dependen en gran medida de su capacidad de respuesta ante eventos climáticos extremos. Las rutas principales, especialmente aquellas que conectan zonas rurales con centros urbanos, pueden verse afectadas por inundaciones o deslizamientos, lo que pone en riesgo el transporte y la movilidad de personas y bienes. Además, los sistemas de riego y los cultivos agrícolas, clave para la economía regional, podrían sufrir pérdidas importantes si no se implementan acciones rápidas.
Para los habitantes del norte del Perú, este aviso no es solo un dato climático, sino una señal de alerta que requiere acción personal. Es fundamental que las familias estén atentas a los avisos oficiales, eviten zonas de riesgo y mantengan sus sistemas de comunicación activos. La cooperación entre el gobierno, las comunidades y las instituciones locales será clave para mitigar los impactos. En un contexto de vulnerabilidad natural, la preparación anticipada puede convertirse en una herramienta de protección efectiva frente a fenómenos como El Niño.
