Según Gestión Tu Dinero, más de dos terceros (68%) de los gerentes financieros (CFO) encuestados por el estudio de EY indican que las habilidades tradicionales en finanzas ya no son suficientes para liderar departamentos en el entorno actual. Esta necesidad surge ante la aceleración de la inteligencia artificial y otras tecnologías que transforman los modelos operativos de empresas en todo el mundo, incluyendo el mercado peruano. Pablo Salvador, socio líder de consultoría de EY Perú, señala que el rol del CFO evoluciona desde una especialización técnica —como contabilidad o certificación CFA— hacia una capacidad estratégica. Ahora, el líder financiero debe comprender cómo las tecnologías digitales afectan cada área de la empresa, desde operaciones hasta ventas.
El nuevo perfil del CFO no se limita al dominio de números. Debe ser capaz de negociar con otros departamentos, como comercial o operaciones, para impulsar cambios estructurales en sus procesos. Esta interacción no es opcional, sino esencial, ya que las transformaciones digitales requieren alineación entre áreas que antes funcionaban de forma aislada. Salvador subraya que el equipo financiero debe desarrollar una visión holística, capaz de interpretar comportamientos humanos y de consumidores. Esta capacidad, que antes se consideraba secundaria, se ha convertido en un pilar clave en la toma de decisiones empresariales.
La encuesta de EY, realizada a nivel global, sugiere que los resultados podrían ser aplicables al contexto peruano, especialmente en sectores que han comenzado a integrar tecnologías avanzadas. La evolución del perfil financiero no es solo una cuestión técnica, sino también social. En lugar de aumentar la presencia de ingenieros o estadísticos, se plantea ahora incluir profesionales con formación en antropología o ciencias del comportamiento para entender mejor las dinámicas del mercado y las decisiones de los usuarios.
Para los inversionistas y empresarios peruanos, este cambio implica una nueva forma de gestión. Los equipos financieros deben salir del rol de controladores y convertirse en catalizadores de innovación. Los peruanos que gestionan activos, o que deciden inversiones, deben evaluar no solo el rendimiento financiero, sino también la capacidad de sus líderes para interpretar el entorno humano y tecnológico. Esto no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también aumenta la resiliencia frente a cambios rápidos en el mercado.
