Segun Gestión, la expansión del açaí en Perú ha pasado de ser una moda alimenticia a convertirse en una estrategia de crecimiento comercial sostenido. Hace siete años, Oakberry, cadena brasileña especializada en productos a base de açaí, inauguró su presencia en el país. Hoy, opera 25 locales distribuidos en Lima, Trujillo, Chiclayo, Arequipa y Cusco. En el primer semestre del año, el crecimiento de la empresa alcanzó un doble dígito, lo que indica una aceleración en su desarrollo local. La compañía, que nació en Brasil hace una década, hoy posee presencia en más de 45 países y más de 1.000 tiendas en todo el mundo. Latinoamérica ha sido uno de sus mayores logros internacionales, y Perú fue uno de los primeros mercados clave en esta región. La empresa considera que el éxito en el país validó que su modelo de negocio podría replicarse eficazmente en mercados extranjeros.
La aceptación del açaí en el Perú se ha visto impulsada por una evolución del consumo: los peruanos cada vez más buscan opciones que integren bienestar, salud y estilos de vida sostenibles. Este cambio de preferencia ha permitido que el mercado peruano se posicionara como uno de los más relevantes dentro de la operación regional. La gerente general de Oakberry Perú, Silvana Soriano, señaló que la fidelización de clientes no se limita a la apertura de nuevas unidades. La empresa ha logrado construir comunidades de consumidores recurrentes, demostrando que el modelo de valor puede adaptarse y generar lealtad fuera del mercado original. Este proceso no solo fortalece la presencia local, sino que también sirve como referencia para futuras incursiones en otros países latinoamericanos.
Para los peruanos, este fenómeno refleja una transformación en el consumo alimentario. Mientras que el açaí comenzó como un producto de tendencia, hoy representa una opción que responde a necesidades reales: salud, accesibilidad y conciencia ambiental. En un contexto donde las decisiones de compra se vuelven más conscientes, marcas que ofrecen productos funcionales y con una identidad clara ganan espacio. El caso de Oakberry muestra cómo una estrategia global puede adaptarse a las condiciones locales sin perder su esencia. Para los consumidores, el açaí ya no es solo una bebida; es parte de una filosofía de vida. Para los emprendedores, es un ejemplo de cómo una idea simple puede escalarse con precisión y visión de mercado. En Perú, este crecimiento no solo se mide en tiendas, sino en la forma en que los ciudadanos están redefiniendo sus hábitos alimenticios.
