Según arXiv q-fin, un nuevo estudio teórico analiza el impacto de sanciones comerciales entre tres actores estratégicos: el país de origen de las sanciones (Home), el país objetivo (Foreign) y un tercero que puede optar por alinearse con cualquiera de los dos. Este modelo introduce tres hallazgos clave. En primer lugar, incluso bajo condiciones de liderazgo estratégico o transferencias incompletas, los miembros de una alianza tienden a establecer distintos niveles de aranceles. En segundo lugar, al intensificarse las sanciones, el bienestar del país que las impulsa puede aumentar más allá del óptimo alcanzable por acción unilateral, debido a dinámicas de cooperación y competencia. Por último, el análisis identifica qué objetivos de sanciones son viables cuando el país de origen y el objetivo compiten por el apoyo de un tercero. Una variante del escenario propone que el país de origen permita que el país objetivo gane el apoyo del tercero, pero que este último, a través de transferencias, active de forma efectiva el objetivo de sanciones. El estudio se calibra con el caso específico de sanciones contra el crudo ruso. Los resultados indican que la cooperación entre India, China y Rusia es la que mejor se ajusta a los datos observados. De esta forma, las sanciones podrían haber sido aproximadamente un 70% más eficaces si China o India hubieran actuado de forma unilateral o si el grupo de sanciones les hubiera ofrecido una condición más atractiva.
Para el lector peruano, este enfoque teórico ofrece una visión clave sobre cómo las decisiones de sanciones no se miden solo por su fuerza directa, sino por la complejidad de las relaciones comerciales y las alianzas que se construyen entre países. En el contexto regional, donde el Perú depende de mercados internacionales y está expuesto a fluctuaciones del precio del petróleo, el estudio sugiere que la efectividad de las políticas comerciales depende no solo de la intensidad de las sanciones, sino de cómo se gestionan las relaciones entre actores clave. Si un país como China o India pudiera actuar independientemente o si el grupo de países que impulsa sanciones ofreciera incentivos más atractivos, el impacto en el mercado global podría ser significativamente mayor. Esto resalta la importancia de coordinar estrategias comerciales y de inversión, especialmente en momentos de volatilidad. Aunque el modelo se centra en sanciones contra Rusia, sus principios se aplican a cualquier intervención que busque influir en el comportamiento de un actor internacional. Para el Perú, esto implica que cualquier política de comercio debe considerar no solo la respuesta directa de un país, sino también las posibles alianzas y la dinámica de incentivos que pueden modificar el resultado final. La cooperación estratégica, por tanto, no es una cuestión de elección opcional, sino de eficiencia en el manejo de relaciones internacionales.