Segun CNBC Markets, las fuerzas estadounidenses realizaron una nueva serie de ataques contra objetivos iranies el lunes por la noche, en una acción que se produce en el marco de tensiones crecientes en el Estrecho de Hormuz. Las operaciones, coordinadas por el Mando Central de EE.UU., tuvieron lugar a las 21 horas del horario de Estados Unidos y se enfocaron en centros de comando iraníes, capacidades marítimas, instalaciones para lanzar misiles y drones, así como sistemas de defensa aérea. El objetivo declarado fue debilitar la capacidad de Irán para atacar embarcaciones comerciales que transitan por el estrecho. Aunque las operaciones fueron ejecutadas en un contexto de escalada regional, las autoridades estadounidenses confirmaron que el tránsito de embarcaciones comerciales continúa, con alrededor de 900 vehículos y 450 millones de barriles de petróleo pasando por el paso estratégico desde mayo.
Irán respondió con una acción directa el martes temprano, cuando atacó un barco de carga en el Estrecho de Hormuz, forzando a su tripulación a abandonar la embarcación. Este acto refuerza el control iraní sobre el paso, que en promedio maneja el 20% del tráfico mundial de petróleo. En un desarrollo paralelo, Kuwait informó que Irán atacó instalaciones clave para la generación de energía y la desalineación de agua, provocando incendios en múltiples plantas. Según el Ministerio de Electricidad, Agua y Energías Renovables, los fuegos han sido controlados, pero las obras de reparación aún se encuentran en curso. Esta situación es crítica para Kuwait, que depende en gran medida de plantas de desalineación para su suministro hídrico.
La tensión actual se complica por la presencia de los Houthi, grupos de Yemen respaldados por Irán, que declararon una posible medida marítima de bloqueo frente a Arabia Saudita. A pesar de que se ha señalado que mediadores regionales han presentado una propuesta de cesación de fuego por un periodo de diez días, la escena sigue en estado de alerta. El conflicto, que ya ha afectado más de 95 ubicaciones en 12 ciudades iranies en los últimos 10 días, pone en riesgo no solo el flujo de petróleo, sino también la estabilidad del comercio global.
Para los inversionistas peruanos, esta escena es un recordatorio de que los mercados internacionales no están aislados de conflictos geopolíticos. Aunque el Estrecho de Hormuz no está directamente conectado a las rutas de exportación peruana, su impacto en el precio del petróleo puede afectar los costos de producción y transporte de bienes. El flujo de energía y petróleo es un pilar fundamental en la economía mundial, y cualquier perturbación en su circulación puede traducirse en volatilidad de precios. Por ello, mantener una visión amplia del entorno global, especialmente en temas de seguridad y suministro, es clave para la toma de decisiones financieras en el corto y mediano plazo.
