Segun CNBC Markets, el secretario del Tesoro Scott Bessent afirmó en una entrevista de CNBC Squawk Box el 21 de septiembre de 2026 que las empresas de inteligencia artificial deben asumir por sí mismas la responsabilidad de sus acciones, sin depender de una protección legal otorgada por el gobierno. En el contexto de las tensiones sobre regulación en el sector, Bessent reiteró que es el ser humano, no la tecnología, quien debe ser responsable de los riesgos asociados a los modelos de inteligencia artificial. Este enfoque se da frente a preocupaciones crecientes de expertos sobre el potencial daño de algoritmos avanzados, especialmente en áreas como el control de agentes autónomos o amenazas cibernéticas no estatales.
Durante una reunión de 12 horas con el viceprimer ministro chino, He Lifeng, Bessent destacó la necesidad de establecer canales de comunicación futuros para evaluar amenazas clave en el ámbito de la inteligencia artificial. Entre ellas se incluyen agentes no controlados, actividades cibernéticas y armas biológicas gestionadas por actores no gubernamentales. El encuentro, que tuvo lugar el domingo, anticipó una próxima reunión en Shenzhen, capital de la región de Guangdong, prevista para este año. Allí se celebrará el foro de la Asociación del Pacífico Económico, que será clave para impulsar el diálogo técnico entre ambas potencias. Además, se propuso que ambos países definan conjuntamente los riesgos más críticos en el desarrollo de tecnologías autónomas.
El diálogo también abordó la proximidad del vencimiento del acuerdo temporal de pausa en las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, que expirará el 10 de noviembre. Este pacto, aunque frágil, ha permitido una pausa en las sanciones mutuas y es un punto clave para la estabilidad de las relaciones económicas bilaterales. Bessent señaló que el tema fue mencionado en sus conversaciones, poniendo en evidencia la complejidad de mantener equilibrios en el ámbito económico global. Mientras tanto, el secretario lidera una campaña de sanciones contra el sector financiero iraní, una medida que ha generado interrogantes sobre si el gobierno de Trump podría aplicar sanciones similares a China, que es el principal socio comercial de Irán.
Para los inversionistas peruanos, este panorama evidencia que las decisiones de los grandes actores globales no solo afectan a mercados internacionales, sino que también influyen en la estabilidad de los flujos de inversión y en las políticas de regulación. La evolución de la inteligencia artificial, junto con las tensiones comerciales, puede alterar el entorno de inversión en sectores clave como tecnología y energía. Aunque el Perú no está directamente implicado en las negociaciones entre EE.UU. y China, las decisiones de estas potencias moldean el contexto global en el que operan las empresas extranjeras y los fondos de inversión en el país. Por ello, mantener una visión estratégica de estos desarrollos es clave para tomar decisiones informadas en el ámbito financiero y de inversión.
