Segun CNBC Markets, el gobierno de Estados Unidos está evaluando la implementación de nuevas tarifas sobre semiconductores y una amplia gama de productos tecnológicos asociados, incluyendo computadoras portátiles, servidores de centros de datos y dispositivos de gaming. Esta iniciativa, aún en fase inicial, podría verse modificada significativamente en los próximos meses, y se desarrollaría mediante una introducción progresiva. La medida, aunque no ha recibido una respuesta oficial por parte del Ejecutivo, fue confirmada por fuentes cercanas al gobierno en un informe publicado el jueves por Politico. En su declaración, el Departamento de Comercio señaló que la relocalización de la producción de semiconductores representa una prioridad estratégica para el presidente Donald Trump, cuyas políticas ya han atraído inversiones por cientos de miles de millones de dólares en esta industria clave.
Las tarifas previas sobre chips chinos fueron establecidas durante el mandato de Joe Biden. Trump declaró en 2023 que planeaba presentar nuevas sanciones sobre semiconductores, aunque estas no se materializaron hasta enero del año pasado, cuando se impuso un impuesto del 25% sobre ciertos chips de inteligencia artificial. En su declaración, el mandatario también mencionó la posibilidad de imponer una tarifa del "aproximadamente 100%" sobre estos productos, sin embargo, las empresas que produzcan en el territorio norteamericano no estarían sujetas a este costo. A pesar de las restricciones de exportación, empresas chinas han conseguido acceder a chips de Nvidia, lo cual ha permitido que sus modelos de inteligencia artificial desarrollen capacidades significativas. Los expertos indican que el acceso a infraestructuras de cálculo a través de proveedores internacionales es un elemento clave en este proceso.
En el ámbito nacional, se discuten propuestas legislativas para cerrar esta brecha, aunque persisten obstáculos que limitan su aplicación inmediata. Este escenario plantea una serie de desafíos tanto para la economía global como para los mercados de tecnología, especialmente en contextos donde la competencia entre países se centra en la dominancia de infraestructuras digitales.
Para los inversores y empresarios peruanos, este desarrollo subraya la importancia de mantener una visión estratégica sobre la tecnología y la cadena de suministro global. Aunque el Perú no está directamente involucrado en estas políticas, las decisiones de Estados Unidos impactan en la disponibilidad de componentes tecnológicos y en la competitividad de las industrias locales. El crecimiento de la inteligencia artificial y los sectores de alto rendimiento requieren una base tecnológica sólida, y los movimientos internacionales en esta área pueden influir en la capacidad de los países latinoamericanos para integrarse en el ecosistema global de innovación. Así, el seguimiento de estas políticas no solo es relevante para el mercado norteamericano, sino también para el desarrollo sostenible de inversiones tecnológicas en el hemisferio.
