Segun Gestión Tu Dinero, entre 2021 y 2023, el Perú registró una fuga de capitales sin precedente, con salidas que alcanzaron US$ 22,500 millones. Este desplazamiento se produjo en un contexto de instabilidad política, especialmente durante el gobierno de Pedro Castillo. A pesar de la disminución de ese flujo en 2024 y 2025, el segundo trimestre de 2024 marcó un giro significativo: se registraron US$ 563 millones de ingresos netos de capitales de corto plazo, cifra que no se observaba en más de dos años. El primer trimestre de ese año había registrado solo US$ 193 millones.
Este cambio en el flujo de capitales se vinculó a dos fases del proceso electoral. La primera, entre abril y junio, fue impulsada por el aumento de la probabilidad de que Roberto Sánchez, del partido Juntos por el Perú, lograra la victoria. La segunda, inmediatamente después del balotaje, generó expectativas de que Keiko Fujimori, postulante de Fuerza Popular, sería la ganadora, una proyección posteriormente confirmada. Estas anticipaciones, combinadas con la asunción de un nuevo gobierno con enfoque más favorable al mercado, reactivaron el entusiasmo de inversionistas y empresas.
El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) ha registrado en sus encuestas que las empresas muestran un mayor interés por invertir, tras años en los que muchos proyectos fueron pospuestos por la incertidumbre. Según Rolando Luna Victoria, gerente de inversiones en Faro Capital, los inversores presentan ahora un mayor optimismo, lo cual se traduce en aumento de aportaciones. El fenómeno se conoce como "efecto riqueza": cuando las familias y empresas perciben que el entorno es más estable, comienzan a reactivar sus planes financieros. Este despliegue también refleja una reducción en la incertidumbre política, un factor clave para la toma de decisiones en inversiones.
Para el lector peruano, este escenario implica una posible vuelta al crecimiento de los mercados locales. Aunque el dólar ha mostrado una tendencia de debilitación frente al sol, la reentrada de capitales sugiere que los inversores están reevaluando su exposición al país. Es fundamental que los particulares no actúen impulsados por emociones, sino basados en análisis de riesgo y visión a largo plazo. El entorno actual no elimina la volatilidad, pero sí indica que las condiciones para una recuperación económica se han reforzado. En un contexto donde los sectores privados han mostrado mayor confianza, las oportunidades de inversión podrían estar en una fase de reactivación, aunque con precaución.
El resultado final dependerá de cómo se manejen las políticas económicas en los próximos meses. Para los peruanos que tienen activos en el exterior o en mercados internacionales, este cambio podría representar una señal de que es momento de reevaluar sus estrategias, pero nunca de tomar decisiones abruptas sin análisis profundo.
