Segun Bloomberg Línea, el dólar paraguayo registró un avance semanal de 9,03% esta semana, cerrando la sesión el viernes a 6.455 guaraníes, tras una semana de depreciación intensa. Este incremento supera el récord de alza semanal desde febrero de 1998, cuando el dólar se elevó 12,95% en la semana finalizada el 13 de ese mes. La cifra refleja una dinámica de presión financiera que comenzó con la intervención del Banco Central de Paraguay para cerrar la entidad Ueno Bank, tras detectar una pérdida de solvencia. Desde entonces, los depósitos de clientes se vieron restringidos, generando una fuerte incertidumbre en el sistema bancario.
La crisis no solo afectó el equilibrio de las instituciones financieras, sino que también generó una reacción inmediata en el comportamiento de los ahorristas y empresas. En ese contexto, el mercado de divisas se vio sometido a una demanda creciente de dólares, ya que las personas y las empresas buscan refugio en monedas más estables. Este fenómeno, explicado por el economista Wildo González, se produce cuando la incertidumbre política y financiera aumenta, y los actores del sistema se apresuran a moverse hacia activos más seguros. La conexión entre el juicio político que envuelve al presidente Santiago Peña y sus inversiones en Ueno Bank, hasta marzo de 2025, ha acentuado la tensión, impulsando una percepción de riesgo sistémico.
Para los inversores y ciudadanos peruanos, este escenario ofrece una lección sobre cómo las crisis internas pueden desencadenar volatilidad en divisas. Aunque Paraguay es un país vecino, su situación refleja patrones que pueden resonar en economías vecinas, incluyendo el Perú, donde la confianza en el sistema financiero y la estabilidad política son fundamentales para mantener el valor de la moneda. La dependencia de los mercados internacionales y el papel de las instituciones reguladoras son elementos que deben ser vigilados en contextos de incertidumbre. En el caso peruano, la historia muestra que incluso cambios en el entorno financiero de países vecinos pueden influir en la percepción del valor de la moneda nacional, especialmente en momentos de volatilidad global. La estabilidad de las instituciones y la transparencia en las decisiones de política monetaria son pilares clave para prevenir efectos similares en el entorno peruano.
