Según arXiv q-fin, un estudio reciente analiza el impacto de la diversidad de género en los consejos de administración sobre el desempeño ambiental, social y de gobernanza (ESG) de las empresas. La investigación integra 533 estimaciones provenientes de 106 estudios que miden el rendimiento ESG mediante índices de Bloomberg o LSEG. Los resultados indican que por cada punto por ciento de aumento en la diversidad de género en los consejos, se reporta un incremento promedio de 0.28 puntos en el ESG. Sin embargo, al aplicar correcciones para sesgos en la publicación —usando múltiples métodos lineales y no lineales— este valor se reduce al rango de 0.08 a 0.17 puntos. Una estimación basada en metodologías robustas y diseños de estudio sólidos sitúa el efecto en 0.12 puntos para la mayoría del mundo, superior en regiones mediterráneas como el Medio Oriente y negativo, cerca de -0.11, para mercados asiáticos, donde el peso de la evidencia es más significativo. Las diferencias entre estudios no se deben principalmente al proveedor de índices ESG o a los controles incluidos, sino a factores geográficos y al método estadístico empleado para calcular los resultados.
Para los inversionistas y gestores peruanos, esta evidencia sugiere que, aunque la inclusión de mujeres en los consejos puede tener valor institucional y de imagen, su efecto directo sobre el rendimiento ESG no es tan claro como se ha afirmado en muchos medios. El Perú, con una estructura corporativa aún en proceso de transformación, podría beneficiarse de políticas que promuevan la diversidad sin depender exclusivamente de métricas de sostenibilidad. Las diferencias regionales en los resultados indican que el contexto nacional —como el nivel de regulación, la cultura empresarial o la disponibilidad de datos— influye fuertemente en el impacto observado. Por tanto, al evaluar la incorporación de mujeres en los consejos, es clave no solo ver el potencial de representación, sino también considerar las condiciones específicas del entorno peruano: desde la estructura de las empresas hasta la calidad de los índices ESG disponibles.
El hallazgo también invita a una revisión crítica del uso de métricas ESG en la toma de decisiones. Muchos informes públicos presentan correlaciones fuertes entre diversidad y sostenibilidad, pero los datos sugieren que estos efectos pueden ser sesgados por publicación selectiva o por métodos estadísticos inadecuados. En un mercado como el peruano, donde las empresas están en proceso de consolidación de sus prácticas de gobernanza, es esencial que las decisiones se basen en evidencias robustas, no en percepciones generales. La inversión en diversidad debe entenderse como parte de una estrategia más amplia, no como un activo garantizado en términos de sostenibilidad.