Segun CNBC Markets, el crecimiento de tecnologías impulsadas por inteligencia artificial ha generado una expansión significativa en el uso de dispositivos que graban y analizan las actividades diarias de los usuarios. Estos productos, como las gafas inteligentes de Meta, los relojes inteligentes de Apple y los accesorios de Amazon, se posicionan como herramientas para organizar tareas, resumir conversaciones y recordar compromisos. En un escenario donde usuarios como Chris Thomas, un empresario de Pittsburgh, dependen de estos dispositivos para mantener el orden en su vida diaria, se evidencia una tendencia hacia la integración constante de tecnología en las rutinas cotidianas. Thomas, por ejemplo, combina gafas de Meta que capturan imágenes y audio, un pendiente para anotaciones y una banda de Amazon que registra sus actividades, todo con el objetivo de evitar olvidos y cumplir con obligaciones financieras o comerciales.
Las funcionalidades de estos dispositivos van más allá de la simple toma de fotos o grabación de voz. Amazon lanzó recientemente el Bee Frontier, un accesorio que se puede llevar al brazo o fijar en ropa, y el Bee Eclipse, un dispositivo de forma de tarjeta que se conecta a un smartphone. Ambos registran, transcriben y analizan el día a día del usuario. En paralelo, el nuevo Apple Watch Series 12, presentado en septiembre, incorpora Siri Recap, que toma notas de forma ambiental durante el día y genera resúmenes de conversaciones, además de Live Rewind, que reproduce en texto transcripciones de 15 segundos de interacciones. Meta también ofrece gafas inteligentes que pueden capturar videos, fotos y notas vocales. Empresas emergentes como Plaud, Pocket o Friend han desarrollado soluciones similares, como dispositivos de tarjeta o collares con inteligencia artificial.
Este avance tecnológico, aunque prometedor, plantea preocupaciones profundas sobre la privacidad. Muchos usuarios no solo enfrentan cuestiones éticas, sino también reacciones inmediatas en entornos sociales. Un testigo en una barra en Estados Unidos expresó inseguridad al ver las gafas de Thomas, señalando que el usuario no se siente cómodo con su uso. Este tipo de interacción refleja una creciente tensión entre la eficiencia que ofrecen estos dispositivos y la necesidad de mantener la privacidad en espacios cotidianos.
Para los peruanos, este panorama representa una oportunidad de modernización en el manejo de finanzas y tareas personales. Aunque los dispositivos están aún en fases iniciales de adopción en el mercado local, su crecimiento en el extranjero puede inspirar su integración en entornos como la gestión de nóminas, el seguimiento de gastos o la planificación de inversiones. Sin embargo, es vital que los usuarios evalúen cuidadosamente sus hábitos digitales, considerando no solo la utilidad, sino también el impacto en su vida privada y en las relaciones interpersonales. La tecnología debe ser un aliado, no un agente de invisibilidad.
