Segun Gestión Tu Dinero, un caso judicial reciente ha aclarado las condiciones bajo las cuales un trabajador puede solicitar una devolución del Impuesto a la Renta (IR) por retenciones excesivas o gastos superiores a tres UIT. El Tribunal Fiscal, entidad encargada de revisar casos de cumplimiento tributario, confirmó que la Sunat debe rechazar una solicitud de devolución cuando el sueldo mensual recibido en efectivo supera los 2,000 soles. Este umbral está establecido en la Ley N° 28194, modificada posteriormente por el Decreto Legislativo N° 1529 de 2022, que obliga a los empleados a utilizar medios de pago formales para pagos superiores a ese monto.
La normativa establece que, en términos fiscales, cualquier pago realizado sin intermediario de pago – como efectivo – no puede ser considerado para deducir gastos, realizar compensaciones ni solicitar devoluciones de impuestos. Este punto fue aplicado directamente en el caso examinado, donde el trabajador presentó sus boletas de pago y los montos coincidieron con la planilla del empleador. A pesar de la veracidad de los documentos, el tribunal no validó el derecho a una devolución porque el sueldo se recibió en efectivo, excediendo el límite legal.
La decisión refuerza una política fiscal que busca aumentar el uso de medios de pago formales. Esta medida no solo facilita el control de ingresos, sino que también contribuye a reducir la evasión tributaria en el sector laboral. Al exigir el uso de cuentas bancarias o transferencias, el sistema permite a las autoridades monitorear mejor las transacciones y asegurar que los trabajadores no utilicen canales informales para ocultar ingresos.
Para el lector peruano, este caso es relevante porque refleja cómo las normas fiscales se aplican en la práctica diaria. Muchos empleados, especialmente en sectores informales o con salarios bajos, reciben su sueldo en efectivo por conveniencia o falta de acceso a cuentas bancarias. Sin embargo, la ley no permite que estos pagos sean reconocidos como ingresos formales para fines tributarios. Esto implica que, aunque un trabajador pague de forma legal, si el dinero llega en efectivo, no puede reclamar una devolución por exceso de retención. Es un ejemplo claro de cómo el cumplimiento legal afecta directamente el acceso a beneficios fiscales.
La medida también pone de manifiesto la necesidad de mejorar el acceso a servicios bancarios y herramientas digitales para trabajadores de bajos ingresos. Si se quiere que el sistema tributario funcione de forma justa, debe ser accesible y adaptado a las realidades económicas de la población. Así, la formalización del pago no es solo una obligación legal, sino una herramienta para promover mayor equidad y transparencia en el sistema financiero peruano.
