Segun Bloomberg Línea, el mercado de deuda colombiano ha convertido su evolución en un indicador clave del estado de las cuentas públicas bajo el gobierno de Gustavo Petro, cuyo periodo termina este año. En los últimos meses, las tasas de rendimiento de los TES (Títulos de Endividamiento de Estado) de corto y mediano plazo han acercado sus niveles al 15%, lo que evidencia una fuerte presión sobre el costo de financiamiento del sector público. Esta escalada se produce en un contexto donde Colombia ha perdido un escalón en su calificación soberana, y la Contraloría ha emitido alertas sobre la gestión de la deuda pública. Los rendimientos en la curva soberana en pesos alcanzan hoy niveles cercanos a 14%, cifras que no se registraban desde las crisis financieras de 2022 y 2023.
El Ministerio de Hacienda, a través de Germán Ávila, ha afirmado que las acciones recientes de gestión de deuda están diseñadas para estabilizar el nivel de endeudamiento y disminuir las exposiciones externas. Desde su perspectiva, estas operaciones reflejan una disciplina técnica, una visión estratégica a largo plazo y un compromiso claro con la estabilidad financiera del país. En una rueda de prensa, Javier Cuéllar, director de Crédito Público, ha indicado que el costo promedio de la deuda pública aún se mantiene en equilibrio, y que los TES representan solo una parte de la estructura global de financiamiento del Estado. A pesar de esta postura, el mercado ha respondido con crecientes primas, exigiendo mayores beneficios por mantener exposiciones a activos locales, lo que indica una creciente percepción de riesgo.
Para el lector peruano, este escenario ofrece una advertencia clara sobre los riesgos asociados a un déficit fiscal elevado y a la falta de control en la gestión del endeudamiento. Aunque el contexto colombiano no es directamente comparable al de Perú, los patrones de comportamiento en los mercados de deuda —como la sensibilidad de las tasas a la percepción de riesgo— son ampliamente compartidos en América Latina. Si bien el Perú ha mantenido niveles de deuda más manejables, el crecimiento de las tasas en países vecinos puede influir en la dinámica de capitales regionales. En un entorno de volatilidad, los inversores deben prestar atención a las señales de disciplina fiscal, ya que la confianza en el manejo de la deuda es un pilar fundamental para la estabilidad de los mercados de valores y deuda en el país. La experiencia de Colombia sirve como una lección: cuando el costo de financiamiento sube, el sistema financiero entero puede sentirse bajo presión, incluso si el gobierno mantiene una postura de estabilidad técnica.
