Según Gestión, las visitas a tiendas en centros comerciales y puerta a calle en Perú registraron una caída de 1.87% en agosto de 2026 en comparación con el mismo mes del año anterior, marcando la tercera consecutiva reducción mensual. Aunque en julio y junio las disminuciones fueron de 2.09% y 2.36% respectivamente, se esperaba que la tendencia comenzara a estabilizarse hacia septiembre. Sin embargo, las últimas cifras muestran que la baja se intensificó, con una disminución de 5.9% en la primera quincena de agosto, lo que indica una profunda desaceleración en el comportamiento de consumo.
Este retroceso no se debe únicamente a condiciones climáticas, como el fenómeno El Niño, que ha afectado el clima y la actividad comercial en diversas regiones. La incertidumbre social ha emergido como un factor clave, especialmente tras el secuestro de un empresario en Trujillo, en el cual fallecieron personas. Este suceso ha alimentado un temor generalizado entre los peruanos, que perciben la seguridad como un tema crítico. Gino Mori, director comercial de Poken Perú Retail, señaló que los consumidores están retrasando sus salidas para comprar, pues no ven respuestas concretas de autoridades ni medidas efectivas ante los riesgos que enfrentan.
Los centros comerciales del norte del país han sido los más afectados, mostrando una caída más pronunciada en visitas que los establecimientos en otras zonas. Esta situación refleja un patrón de comportamiento que va más allá de la moda o el retail tradicional: se trata de una reacción colectiva ante la percepción de riesgo. Los peruanos, especialmente en zonas más vulnerables, están optando por mantenerse en casa, reduciendo su exposición a entornos públicos.
Para el lector peruano, este escenario implica que las decisiones de consumo no solo dependen de precios o promociones, sino también de la percepción de seguridad en el entorno. Si el entorno social y político no ofrece soluciones claras y rápidas, el miedo seguirá siendo una fuerza dominante en las elecciones de compra. Aunque las tiendas de moda y ropa siguen siendo un punto clave, el impacto de la inseguridad puede afectar a todos los sectores del comercio. En este contexto, el crecimiento de plataformas digitales como Shein podría ofrecer una alternativa, pero solo si se logra construir confianza en el acceso y la transparencia. La evolución del consumo en Perú en los próximos meses dependerá, en gran medida, de cómo el gobierno y las instituciones respondan a esta creciente preocupación.
