Segun Gestión Tu Dinero, las entidades financieras que ofrecen depósitos a plazo han ajustado sus tasas de interés en los últimos meses, especialmente desde marzo, tras el escalado de la inflación en el país. Este fenómeno se vincula directamente con el estallido de la guerra en Irán, que generó una suba de precios en el mercado interno. Aunque el precio del petróleo Brent descendió más de 20% en el sexto mes de 2026, el alza en el costo de bienes y servicios en Perú se mantuvo fuerte. La inflación acumulada en los últimos doce meses alcanzó el 4.01%, según datos del INEI, superando el nivel de mayo (3.91%) y marcando la mayor cifra desde octubre de 2023.
Los depósitos a plazo se caracterizan por entregar un rendimiento fijo durante un periodo determinado, como 12 meses, sin riesgos de volatilidad como ocurre en acciones o bonos. Por ejemplo, un depósito con una tasa del 5% anual garantiza esa rentabilidad, independientemente de los movimientos del mercado. Sin embargo, si la tasa de interés es menor o igual al 4%, como ocurrió en parte del 2025, el valor real del dinero disminuye. Esto quiere decir que, aunque una persona tenga más dinero en su cuenta, el poder adquisitivo se ve afectado porque los productos y servicios se vuelven más caros. Ronald Casana, del Colegio de Economistas de Lima, ilustró este efecto con un ejemplo: si un bien costaba S/100 hace un año, ahora vale S/104 tras la inflación, lo que implica una pérdida real de valor.
Para los peruanos, este panorama resalta la necesidad de evaluar cuidadosamente los instrumentos de ahorro. Aunque los depósitos a plazo son seguros, su rendimiento debe superar la tasa de inflación para preservar el patrimonio. En un contexto donde el Banco Central de Reserva del Perú mantiene una meta anual entre el 1% y el 3%, el desfase entre las tasas de interés ofrecidas y el incremento de precios pone en evidencia la vulnerabilidad de los ahorros tradicionales. Los hogares que dependen de ingresos fijos, como el sueldo, deben considerar no solo el monto del depósito, sino también su capacidad para mantener el poder adquisitivo frente a las variaciones del mercado.
En este escenario, el ahorro no es solo una acción de acumulación, sino una estrategia de protección frente a la pérdida de valor. Los peruanos que depositan sus ingresos deben preguntarse si sus tasas de interés son suficientes para enfrentar la realidad actual del mercado. Si no lo son, podría haber una disminución de su capacidad para comprar bienes esenciales, lo que impacta directamente en su calidad de vida. Por ello, una revisión periódica de las opciones de inversión, incluso dentro de productos conservadores, es clave para mantener el equilibrio financiero personal.
