Segun Bloomberg Línea, el proceso de envejecimiento poblacional está redefiniendo las bases del crecimiento económico en el mundo. La disminución de nacimientos y el aumento de la esperanza de vida están generando un escenario en el que las economías enfrentan un crecimiento potencial más limitado, al tiempo que se transforman los patrones de consumo y la forma en que las empresas diseñan sus estrategias de inversión. El banco suizo UBS ha identificado esta tendencia como una de las cinco fuerzas estructurales clave que moldearán las decisiones de inversión a largo plazo. Sus expertos destacan que el envejecimiento constituye un factor estructural negativo para el crecimiento económico, ya que reduce la base de personas activas en el mercado laboral.
El efecto más directo se observa en la oferta de trabajo. A medida que la población entre 15 y 64 años disminuye, las economías pierden capacidad para expandirse. UBS estima que este fenómeno disminuirá en torno a 0,8 puntos porcentuales en el crecimiento potencial anual del PIB mundial. La magnitud de esta presión varía por región. En China, el envejecimiento podría reducir el crecimiento anual en aproximadamente 1,2 puntos porcentuales respecto al promedio registrado entre 2016 y 2018. En la eurozona, el impacto superaría un punto porcentual, mientras que Estados Unidos enfrentaría una disminución más moderada, de alrededor de 0,8 puntos. El análisis del banco señala que el principal obstáculo macroeconómico radica en la reducción de la fuerza laboral, lo que, a su vez, limita la producción y el crecimiento sostenido.
Este panorama no es uniforme en todos los países, y los factores como la participación laboral femenina, las carreras profesionales más prolongadas o la llegada de migrantes pueden mitigar parcialmente el impacto. Sin embargo, en contextos como el Perú, donde la población en edad de trabajar se mantiene relativamente estable y se observa una tendencia moderada hacia el envejecimiento, el riesgo de un crecimiento más lento es menor. Aun así, el escenario global plantea una necesidad de reestructurar las políticas públicas y las estrategias empresariales. La inversión en tecnologías que optimicen la productividad, en sistemas de salud y en educación continua, se vuelve esencial para mantener la dinámica económica.
Para los inversores peruanos, este fenómeno subraya que el crecimiento no depende únicamente de factores como el interés o la política monetaria, sino también de la composición demográfica. Aunque el impacto en el Perú es aún limitado, es un indicador que debe ser considerado en el diseño de portafolios, especialmente en sectores que dependen de una base de consumidores más ancianos, como la salud, el bienestar y los servicios de cuidado. El futuro económico no será solo una cuestión de tasas de interés, sino también de cómo las sociedades gestionan sus estructuras de edad.
