Segun CNBC Markets, Cuba ha agotado completamente sus reservas de combustible, informó este miércoles su ministro de Energía, Vicente de la O Levy. El país, que hasta ahora dependía en gran medida de petróleo venezolano, ahora carece de diesel y aceite crudo, según declaraciones oficiales difundidas por medios estatales. La situación se profundiza tras el bloqueo estadounidense que ha interrumpido desde enero los envíos de combustible al archipiélago. Este obstáculo ha provocado cortes eléctricos que pueden durar hasta 22 horas diarias en zonas clave de La Habana.
La demanda energética se ha visto comprometida por el colapso de la cadena de suministro, mientras que las únicas fuentes disponibles son los gases extraídos de pozos nacionales, cuya producción ha aumentado en los últimos meses. De la O Levy destacó que el sistema nacional de distribución eléctrica se encuentra en un estado crítico, sin reservas de combustible y sin capacidad para sostener operaciones estables. Las autoridades han advertido que la situación es "extremadamente tensa", lo que ha generado una respuesta social visible. En la noche del miércoles, centenas de ciudadanos se congregaron en las calles de La Habana, bloqueando vías con residuos y exigiendo el restablecimiento de la luz.
La protesta refleja una profunda frustración por la falta de servicios básicos. Mientras el gobierno cubano busca apoyos internacionales, Estados Unidos ha mostrado disposición a ofrecer 100 millones de dólares en asistencia. Sin embargo, el gobierno estadounidense ha señalado que esta ayuda depende del acuerdo de la autoridad cubana para aceptarla. Aunque el presidente Trump ha mencionado en redes sociales que se abrirán conversaciones con Cuba, no ha especificado fechas ni condiciones. Las declaraciones indican una posible reevaluación de la política exterior, especialmente tras la conclusión de las tensiones con Irán.
Para los lectores peruanos, esta situación puede servir como advertencia sobre la vulnerabilidad de los sistemas energéticos frente a interrupciones externas. El Perú, al igual que otros países en desarrollo, depende en parte de fuentes importadas, y su infraestructura energética está expuesta a riesgos como los bloqueos o la falta de proveedores. Aunque nuestro contexto es distinto, la importancia de diversificar fuentes de suministro y fortalecer redes internas es clave. La experiencia cubana subraya que incluso con recursos naturales, la falta de estrategias de resiliencia puede derivar en crisis sociales. En un entorno donde la estabilidad energética es fundamental para el bienestar, la preparación ante escenarios de escasez debe ser un eje prioritario en cualquier economía.
