Segun Gestión Tu Dinero, el costo promedio para adquirir un minidepartamento en el mercado peruano ha aumentado significativamente. Este incremento se debe a la creciente popularidad de modelos de inversión grupal en vivienda social, donde múltiples inversores aportan recursos para desarrollar unidades habitacionales. En este escenario, plataformas como inversiones.io han asumido un papel clave, especialmente al impulsar iniciativas destinadas a viviendas de bajo costo, con precios inferiores a S/ 200,000. Estas unidades cuentan con apoyo estatal mediante subsidios, lo que acelera su construcción y su disponibilidad en el mercado.
La ejecución de estos proyectos se realiza en un plazo reducido, entre cinco y ocho meses. Esta agilidad permite que los inversores obtengan una rentabilidad anual que oscila entre el 15% y el 25%. Importante destacar que no se establece un monto mínimo para participar. Los aportes pueden variar desde S/ 5,000 hasta S/ 10,000, aunque también existen casos con inversiones que superan los S/ 1 millón. El modelo se adapta a distintos perfiles, desde individuos con presupuesto limitado hasta inversores con mayor capacidad de aporte.
José Bueno, coordinador de Inversiones.io y docente de ESAN, señala que la política de subsidios para vivienda social ha sido constante en el gobierno peruano, independientemente de los cambios en la administración. Esta estabilidad refleja una estrategia de largo plazo para abordar la escasez habitacional. Actualmente, en los niveles C y D del sistema de clasificación de viviendas, se estima una brecha de 2 millones de unidades. Dado el tamaño de esta deficiencia, su cobertura en los próximos años será limitada, lo que genera una alta demanda en este segmento frente a otros tipos de vivienda.
En regiones como Lambayeque e Ica, se observan los mayores avances en nuevos proyectos de vivienda social. Aunque la incertidumbre política afecta el desarrollo de iniciativas en segmentos A y B, el crecimiento en vivienda de bajo costo mantiene su ritmo estable. Para el lector peruano, esto representa una oportunidad viable de acceder a viviendas a precios accesibles, sin necesidad de grandes ahorros iniciales. Además, la rentabilidad generada por estos proyectos —alcanzando hasta el 25% anual— puede ser un incentivo a considerar esta alternativa, especialmente en contextos donde la demanda supera la oferta. La combinación de apoyo gubernamental y un desarrollo rápido en el tiempo convierte a la vivienda social en un eje clave del crecimiento inmobiliario nacional.
