Segun Gestión Tu Dinero, dentro del marco del sistema previsional privado peruano, se define una cifra clave: la remuneración máxima asegurable (RMA). Esta variable establece el límite superior sobre el cual se aplica el cálculo de las primas para seguros de invalidez y sobrevivencia en las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). Para el periodo enero-abril de 2026, esta cifra se fija en soles 12,598.91, una referencia actualizada trimestralmente por la Superintendencia de Bienestar Social (SBS).
Este tope no solo afecta al aporte mensual del trabajador, sino que también influye en el cálculo de la pensión que recibirá un beneficiario en caso de fallecimiento del afiliado. La pensión se basa en el promedio de ingresos declarados durante los cuatro años anteriores a la muerte, ajustado por el índice de precios al consumidor. Sin embargo, este promedio no puede superar el valor de la RMA. Así, aunque un profesional perciba ingresos superiores, como S/ 14,000 o S/ 20,000, el monto de la prima mensual permanece constante, equivalente a S/ 172.61, representando un 1.37% sobre la base de S/ 12,598.91.
El seguro de invalidez y sobrevivencia es un componente obligatorio en todas las AFP. Este producto, financiado en parte por el empleado a través de su cotización mensual, ofrece protección frente a eventos como enfermedades o accidentes que generen pérdida de capacidad laboral o fallecimiento. En ambos escenarios, garantiza una pensión que puede cubrir necesidades económicas, incluyendo costos funerarios.
Para los peruanos, esta estructura resalta la importancia de entender que el valor de la RMA no es solo un dato técnico, sino una herramienta que afecta directamente el nivel de protección financiera de sus futuras pensiones y de sus familias. Aunque el salario individual puede variar, la base de cálculo para primas y beneficios se mantiene estable. Esto implica que, independientemente del nivel de ingresos, todos los afiliados están expuestos a una misma regla de cálculo, lo que promueve una mayor transparencia en el sistema. En un contexto de inflación creciente y de incertidumbre laboral, esta estabilidad puede ser un punto de apoyo para quienes planean su futuro económico.
Es clave que los trabajadores evalúen sus aportes no solo por su costo, sino por el nivel de cobertura que brinda el sistema. La RMA, aunque no mide el valor real de la productividad, establece un límite claro que todos deben considerar al diseñar su plan financiero personal.
