Segun CNBC Markets, Amrita Sen, directora de inteligencia de mercados en Energy Aspect, advierte que las economías globales podrían estar avanzando hacia una recesión significativa sin que los inversores lo reconozcan. La situación se acentúa por la subida de precios del petróleo, que ha aumentado más de un 50% desde que comenzó el conflicto entre Estados Unidos e Irán el 28 de febrero. A pesar de esta escalada, el índice S&P 500 alcanzó un nuevo máximo intra-día la semana pasada, tocando los 7.230,12 puntos el 1 de mayo.
Sen destaca que, en su opinión, el mercado bursátil debería estar en una situación de debilidad profunda, dado que el petróleo debería estar en niveles más altos. "Estamos avanzando sin darnos cuenta, como si estuviéramos dormidos", afirma. El escenario se complica porque muchos inversores aún perciben el choque energético como un fenómeno limitado a Asia, ignorando su impacto global. Aunque el Organismo de Producción de Petróleo (OPEC) ha anunciado un aumento en la producción, Sen señala que esta medida es simbólica y no alcanza a compensar la escasez actual.
La clave del problema, según ella, reside en el estado actual del canal de Hormuz. Si se mantiene bloqueado por más tiempo, el consumo global de petróleo podría regresar a niveles de 2013, que representan una reducción de unos 10 millones de barriles diarios. Sin embargo, la población mundial ha crecido en más de un billón de personas, lo que implica que el mercado actual no puede mantenerse sin una reacción de precios. En ese sentido, Sen prevé que los precios del crudo deberán mantenerse por encima de los 80 a 90 dólares por barril, como nuevo umbral de mercado.
Este escenario no solo afectará al crudo, sino que se propagará a otros sectores clave, como el gas licuado, los productos químicos y los fertilizantes. La falta de transporte de urea, por ejemplo, ya está generando tensiones en los precios de alimentos. Los mercados de bienes de primera necesidad podrían experimentar aumentos significativos, lo cual impactaría directamente a las familias en contextos de escasez.
Para los inversores peruanos, esta alerta es especialmente relevante. Aunque el mercado local no refleja directamente las fluctuaciones del petróleo, el costo de la energía y los productos derivados influye en la inflación, en la producción agrícola y en los precios de bienes básicos. Si se mantiene el escenario de escasez global, es probable que se observen presiones en el costo de alimentos, combustibles y materiales industriales. Por ello, mantener una visión estratégica de los mercados internacionales, junto con una atención constante a indicadores clave, puede ayudar a tomar decisiones más informadas en inversiones y gastos personales.
