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Crisis de accesibilidad y baja felicidad en EE.UU.
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Crisis de accesibilidad y baja felicidad en EE.UU.

CNBC Markets19 de setiembre de 2026Cortesia de CNBC Markets

Segun CNBC Markets, una encuesta reciente del Guardian revela que el 95 por ciento de los estadounidenses considera que su país atraviesa una crisis de accesibilidad, con muchas personas reportando dificultades para cubrir gastos esenciales como combustible y alimentos. Este malestar se ha mantenido a pesar de que el crecimiento económico, en términos de producción nacional bruta, ha mostrado signos de estabilidad. Un análisis de Goldman Sachs identifica una disminución en el nivel general de felicidad como factor clave detrás de esta debilidad en el sentimiento de los consumidores. El Índice de Sentimiento del Consumidor, monitoreado por la Universidad de Michigan, registró una caída anual del 13 por ciento en septiembre, con una disminución casi del 8 por ciento en comparación con agosto. Esta tendencia se prolonga desde la pandemia, pese a que los indicadores económicos oficiales indican recuperación.

El economista Joseph Briggs de Goldman Sachs señaló que la percepción general de bienestar social, no solo financiero, está en declive. Según datos del estudio general de la Universidad de Chicago, la proporción de personas que describen su estado emocional como “muy feliz” cayó de un 31 por ciento en 2016 a un 23 por ciento en 2024. Al mismo tiempo, el porcentaje de quienes respondieron “no muy feliz” aumentó de 13 a 20 por ciento en el mismo periodo. La disminución en la felicidad supera la caída en la satisfacción financiera, sugiriendo que el malestar no se limita a aspectos económicos directos. Briggs argumenta que esta reducción emocional puede explicar la brecha entre el sentimiento del consumidor y otros indicadores económicos, como el crecimiento del PIB o el rendimiento de los mercados bursáteles, que ofrecen perspectivas más positivas.

Otro experto, Joanne Hsu, directora del estudio de la Universidad de Michigan, afirmó que el deterioro del sentimiento se alinea con tendencias de reducción en la confianza en las instituciones públicas. Esta combinación de factores —menor felicidad, menor confianza institucional y presión inflacionaria— genera una percepción general de inestabilidad, incluso cuando los datos macroeconómicos muestran estabilidad en cifras formales.

Para los lectores peruanos, este panorama ofrece una reflexión crítica sobre cómo la percepción personal de bienestar puede influir en decisiones de consumo, a pesar de que el crecimiento económico se mide por indicadores técnicos. En el Perú, donde la inflación ha afectado el costo de vivienda, transporte y alimentos, es posible que una baja sensación de estabilidad emocional y social esté contribuyendo a una disminución en el gasto familiar. Aunque los datos oficiales del PIB muestran avances, el sentimiento de los ciudadanos sobre su futuro económico puede seguir siendo vulnerable. Esto resalta la importancia de políticas públicas que no solo gestionen cifras económicas, sino que también aborden el bienestar social y emocional de las familias.