Según Gestión Tu Dinero, en enero de este año la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) revocó la autorización de funcionamiento de Diviso SAF por cometer faltas "muy graves". El organismo argumenta que la entidad efectuó una oferta pública sin cumplir con los requisitos legales de inscripción de valores en el Registro Público de Mercado de Valores ni de presentación del prospecto correspondiente. A pesar de esta sanción, Diviso SAF presentó un recurso de apelación, que seis meses después —en julio— fue rechazado por la SMV. La única vía disponible para la entidad fue recurrir al Poder Judicial, lo que refleja una debilidad institucional en el cumplimiento de normas regulatorias.
En el marco de este escenario, los titulares de certificados de participación en el fondo de inversión Diviso Firbi, especializado en bienes inmuebles, fueron convocados a una asamblea general extraordinaria no presencial. La primera convocatoria se efectuó el lunes 17 de agosto, con agenda que incluye la designación del liquidador, aprobación del convenio de liquidación y modificaciones al comité de vigilancia. Si no se alcanza el quórum necesario en esa primera reunión, la asamblea se reúne en segunda instancia el lunes 24 de agosto. La convocatoria surgió tras una sesión del comité de vigilancia realizada el 3 de agosto, en la cual se definieron los puntos clave a tratar. La plataforma Google Meet será utilizada tanto para la celebración del encuentro como para el cómputo del voto y el ejercicio de la participación.
Para los peruanos que gestionan sus ahorros, este caso evidencia una brecha entre el crecimiento aparente de plataformas digitales y el cumplimiento de reglamentaciones en el sector financiero tradicional. Aunque las criptomonedas prometen accesibilidad y velocidad, el caso de Diviso SAF muestra que, incluso en entornos tecnológicos, la falta de transparencia o el incumplimiento de normas puede generar riesgos directos para los inversores. Los fondos de inversión, por su parte, siguen siendo instrumentos de confianza, pero su gestión requiere mecanismos claros de supervisión y participación. En un contexto donde el ahorro sigue siendo una prioridad, el cumplimiento de normas y la transparencia en las decisiones de los gestores son esenciales. El hecho de que una asamblea sea convocada por un fondo de inversión —aunque sea virtual— refuerza la necesidad de que los inversores estén informados, participen activamente y no se deleguen decisiones a entidades sin supervisión efectiva.
El caso también cuestiona la confianza que los ciudadanos depositan en plataformas digitales que prometen mayor facilidad, sin garantizar que sus operaciones estén sujetas a controles rigurosos. En Perú, donde el acceso al mercado de valores sigue siendo limitado, esta dinámica puede amplificar la desconfianza si no se fortalecen los mecanismos de transparencia y responsabilidad institucional.
