Segun Gestión Tu Dinero, el crédito extendido al sector privado en Perú registró un crecimiento interanual del 10.3% en setiembre de 2026, según el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). Este resultado se mantiene constante frente al mes anterior, donde se registró un incremento mensual de 0.1% en los saldos totales, impulsado principalmente por la ampliación de préstamos destinados al consumo personal. La tasa de expansión al crédito a personas mejoró de 10.6% en agosto a 11% en setiembre, reflejando una aceleración notable en la oferta de créditos para personas físicas. En contraste, el crecimiento del crédito a empresas se ralentizó, pasando de 10.2% a 9.8% interanual, lo que indica una menor demanda en el sector empresarial durante ese periodo.
En términos de estructura monetaria, el crédito en soles mostró un avance interanual del 9.2% en setiembre, mientras que el crédito en moneda extranjera disminuyó su tasa de crecimiento de 14.6% a 14.1%, una reducción de 0.5 puntos porcentuales. A nivel mensual, el crédito en soles creció 0.1%, y el crédito en dólares alcanzó un aumento de 0.3%. Este comportamiento sugiere una mayor estabilidad en el flujo de créditos en divisas, aunque con una leve desaceleración. Los datos también muestran que el crédito a personas aumentó 1.1% en el mes, mientras que el crédito otorgado a empresas se redujo 0.6%, indicando una redistribución del flujo crediticio hacia el consumidor individual.
Para el lector peruano, estos datos ofrecen una visión clara de cómo se está moviendo el sistema financiero nacional. Aunque el crecimiento general del crédito persiste, el descenso en créditos a empresas puede señalar una menor disponibilidad de financiamiento para pequeñas y medianas empresas (PYMEs), especialmente en zonas rurales o de bajos ingresos. En contraste, el impulso en préstamos para consumo personal podría facilitar el acceso a productos como tarjetas de crédito o créditos personales, lo que podría aumentar la liquidez de los hogares. Sin embargo, también plantea riesgos si se observa una concentración excesiva en el consumo, lo que podría generar deuda sostenida sin un adecuado control de ingresos. El hecho de que el crédito en soles siga creciendo, mientras que el en dólares se desacelera, indica que las instituciones financieras siguen priorizando el soles como instrumento de expansión, lo que puede influir en la estabilidad del sistema monetario local.
