Según Gestión, la empresa peruana Beauty Pacific ha registrado un aumento anual de doble dígito desde 2024, impulsada por una demanda creciente de productos de belleza diferenciados. La firma, que inició operaciones en puntos físicos en 2022, actualmente posee más de 20 marcas en su portafolio, con planes claros de ampliación en su red de distribución. Su crecimiento se distribuye en dos pilares clave: perfumería de autor y fragancias árabes. En este escenario, Arabessence, división que opera desde 2022, lidera el impulso, integrando marcas reconocidas como Lattafa, Armaf y Al Absar. Paralelamente, el sector de perfumería de autor —que incluye nombres como Xerjoff, Amouage o Montale— también mantiene un desempeño sólido.
La estrategia de distribución de Beauty Pacific se extiende actualmente a 54 puntos de venta, tanto en espacios propios como en alianzas con cadenas como DBS Beauty Store, Falabella, Mia Beauty Bar y Mifarma Prime. Este red de canales permite una cobertura geográfica amplia, consolidando la posición de la empresa en el mercado local. En su cartera, se encuentran 18 marcas de perfumería de nicho, tres fragancias árabes y la marca francesa Embryolisse, especializada en cuidado de la piel. Desde hace más de dos años, la firma opera en el segmento de skincare, aunque aún su contribución en facturación se mantiene modesta. En cuanto al desempeño comercial, el 60% de los ingresos proviene de perfumería de autor, mientras que el 40% se concentra en fragancias árabes, que a pesar de su breve presencia en el portafolio, muestran el mayor crecimiento en ventas.
Este dinamismo se debe a la efectividad de las estrategias digitales: las fragancias árabes se posicionan fuertemente en plataformas de redes sociales, donde su diseño y aroma generan gran atractivo visual. Además, su precio promedio —de 190 soles— es significativamente más accesible que el de productos de nicho, que en promedio alcanzan cifras mucho más altas. Este factor de accesibilidad permite que el segmento atraiga a consumidores jóvenes, desde los 18 hasta los 40 o 50 años, quienes buscan productos auténticos y con identidad cultural.
Para el lector peruano, este panorama revela una oportunidad de consumo en crecimiento, donde la búsqueda de productos originales y diferenciados está en ascenso. Aunque el mercado de belleza sigue siendo altamente especializado, la tendencia de precios más bajos en perfumería árabe —sin sacrificar calidad— abre puertas a un mayor acceso para una audiencia joven y consciente de su gasto. Este modelo puede ser replicado en otras categorías de bienes de consumo, donde la combinación de valor, diseño y digitalización impulsa el crecimiento sostenido.
