Segun CNBC Markets, el crecimiento económico de Estados Unidos se redujo al 1.5% en el segundo trimestre de 2024, según cifras del Departamento de Comercio. Este resultado, publicado el jueves, se sitúa por debajo de las proyecciones de los analistas, que esperaban un incremento del 1.8%, tras un impulso del 2.1% en el primer trimestre. El Producto Interno Bruto (PIB), medida general de la actividad económica, mostró una expansión moderada, ajustada por factores estacionales e inflación. Paralelamente, la inflación en junio registró un nivel del 3.3% en el índice de precios de consumo core, un indicador clave para el banco central. Este dato, aunque dentro de las expectativas, mantiene presión sobre las decisiones de política monetaria del Banco de EE.UU. Aunque el índice de precios de consumo personal (PCE), el principal instrumento de referencia del Fed, mostró una disminución estacional de 0.1%, el componente core, excluyendo alimentos y energía, subió 0.1% mensualmente y alcanzó un nivel anual del 3.3%. Las proyecciones previamente esperadas eran una subida del 0.2% y un nivel anual de 3.3%, por lo que los datos se mantuvieron en línea con las estimaciones. Aunque el Fed utiliza el índice de PCE completo para definir su política, los líderes del banco consideran el componente core como más representativo de las tendencias a largo plazo. Las acciones mostraron una reacción positiva tras el informe, mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro aumentaron notablemente. El anuncio se dio el día después de que el Banco de EE.UU. votara 9-3 por mantener su tasa de referencia entre el 3.5% y el 3.75%, cifra que ha permanecido sin cambios durante todo el año. Los tres votos en contra provienen de presidentes regionales que expresaron preocupación por el alza de precios y la lentitud en el avance hacia la meta inflacionaria. La disminución del crecimiento se atribuye principalmente a una caída en el gasto federal y en los niveles de inventarios, mientras que otros sectores, como el consumo personal, mostraron una expansión de 2.1%, tras una mejora de 0.4% en el primer mes.
Para los inversionistas peruanos, estos datos ofrecen una reflexión sobre la estabilidad de las economías avanzadas y su influencia en los mercados globales. Aunque el crecimiento de EE.UU. es moderado, su inflación persistente puede afectar las tasas de interés internacionales, lo que podría traducirse en condiciones más costosas para préstamos y créditos extranjeros. En el contexto peruano, donde el crecimiento económico se mantiene en torno al 3% y la inflación se sitúa en niveles cercanos al 5%, los movimientos en el mercado estadounidense pueden servir como señal de alerta sobre la volatilidad de las políticas monetarias. Si las tasas de interés en EE.UU. permanecen elevadas por más tiempo, podría presionar a los mercados emergentes, incluyendo el Perú, a mantener tasas más altas para evitar desinversión. Es crucial que los peruanos monitoren estos indicadores, ya que su evolución influye directamente en la rentabilidad de sus inversiones y en la sostenibilidad de sus finanzas personales.
