Segun CNBC Markets, el CEO de ARK Invest, Cathie Wood, sostiene que las preocupaciones actuales en los mercados no reflejan un colapso, sino una señal de fuerza en el crecimiento de tecnologías como la inteligencia artificial. A pesar de que el mercado estadounidense registró una caída notable el jueves, tras una inicial subida impulsada por los resultados de las elecciones medioambientales, las acciones tecnológicas, especialmente aquellas vinculadas a inteligencia artificial, lideraron el descenso. El índice Nasdaq Composite entró en una corrección, impulsada por temores sobre una posible reducción en la construcción de centros de datos bajo un gobierno democrático. Aunque el viernes se registró una recuperación leve en las acciones tecnológicas, la incertidumbre persiste sobre el gasto en infraestructura digital y el impacto de la inversión en inteligencia artificial en el flujo de efectivo de las empresas.
Wood, cuya firma administra fondos especializados en innovación tecnológica, señala que durante su experiencia como inversor, ha presenciado ciclos de crecimiento que no se basan en emociones exageradas. En los años 80 y 90, el mercado tecnológico era una burbuja de optimismo, con pocas dudas sobre su crecimiento sin límites. En cambio, el escenario actual se caracteriza por una constante preocupación: las empresas han aumentado exponencialmente sus gastos en desarrollo de IA, y muchas de las principales compañías han pasado de generar libre cash flow positivo a niveles negativos. Esta transformación ha generado inestabilidad en los mercados, pero también, según Wood, es un indicador clave de que el crecimiento no es sostenido por expectativas, sino por realidades operativas.
El rendimiento del fondo ARK Innovation ETF en 2025 superó el 35%, frente al aumento del 16,4% del S&P 500 y del 20,5% del Nasdaq Composite. Este desempeño demuestra que, a pesar de las volatilidades, los mercados tecnológicos siguen mostrando un dinamismo importante. Wood sostiene que el miedo en los mercados no es un signo de peligro, sino de una madurez en el proceso de inversión. Cuando los inversores se preocupan, el mercado puede estar en una fase estable, no en riesgo de colapso.
Para los inversores peruanos, este panorama ofrece una reflexión clave: las tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial, no son solo tendencias pasajeras. Su crecimiento, aunque acompañado de incertidumbres, refleja un cambio estructural en las industrias. En un contexto donde el acceso a tecnología y la innovación se vuelven factores decisivos para el desarrollo económico, entender cómo funcionan los mercados tecnológicos puede ayudar a tomar decisiones más informadas. Aunque el entorno no es sin riesgos, el historial de desempeño de fondos especializados en innovación sugiere que, en muchos casos, el miedo al crecimiento puede ser un indicador de que el mercado está en una fase sólida, no en una caída inevitable.
