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Crecimiento de baterías energéticas en 2025: un salto histórico
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Crecimiento de baterías energéticas en 2025: un salto histórico

Forbes Business16 de agosto de 2026Cortesia de Forbes Business

Según Forbes Business, el informe estadístico anual del Energy Institute sobre el mundo energético 2026 revela un panorama de transformación acelerada en el sector energético global. Aunque las emisiones de carbono alcanzaron un nuevo pico en 2025, y el consumo de carbón registró cifras récord a pesar de la disminución en su uso para generación eléctrica, el avance más notable se ubica en el campo de las baterías. En 2025, la capacidad instalada de sistemas de almacenamiento de energía en baterías alcanzó los 301,7 gigavatios, un aumento de casi 120 gigavatios frente a los 182,0 gigavatios del año anterior —un crecimiento del 65,8 por ciento en un solo año. Si se compara con 2015, cuando la capacidad global era apenas de 1,9 gigavatios, el salto es espectacular: en una década, el volumen se multiplicó por 158, lo que representa un promedio anual de crecimiento del 66 por ciento.

Este crecimiento no es un fenómeno aislado, sino el resultado de una convergencia con otra tendencia clave: la expansión masiva de la energía solar. En 2025, por primera vez en la historia, la generación solar superó a la eólica en volumen global de producción eléctrica. A pesar de que la energía solar depende de condiciones climáticas y su producción se concentra en horas de día, su capacidad ha descendido al costo de producción suficientemente bajo como para permitir su implementación a escala masiva. La limitación de la irradiación solar durante las noches o en condiciones de nubosidad se vuelve menos crítica gracias al papel que desempeñan las baterías. Estas unidades actúan como intermediarios: absorben excedentes de generación durante el día, y liberan energía cuando la demanda crece en la noche o en períodos de baja irradiación. Así, no solo se evita la pérdida de energía (curticiamiento), sino que también se estabiliza la red eléctrica, mejora la frecuencia y reduce la necesidad de encender centrales térmicas para cubrir demandas puntuales.

Para los inversionistas y consumidores peruanos, este desarrollo es un indicador clave del futuro de la infraestructura energética. Aunque el Perú ha avanzado en la integración de energías renovables, especialmente en el sector solar, su capacidad de almacenamiento sigue siendo limitada. Las baterías, en su crecimiento acelerado, representan una oportunidad para fortalecer la autonomía energética nacional, reducir la dependencia de fuentes importadas y mejorar la estabilidad del suministro. El país podría aprovechar esta tendencia para desarrollar modelos de infraestructura más resilientes, especialmente en zonas rurales o con alta variabilidad climática. Sin embargo, el acceso a tecnologías de almacenamiento aún requiere inversiones significativas, políticas claras y una visión estratégica que priorice la sostenibilidad a largo plazo. En este contexto, seguir las tendencias globales no solo es una cuestión técnica, sino también un imperativo para la seguridad energética nacional.