Según Gestión, Alxar, filial minera de Empresas Copec de Chile, está en proceso de evaluar estrategias para ampliar su presencia en el Perú, junto con sus socios de Minsur. El enfoque se centra en potenciar sus inversiones en proyectos de cobre, con un enfoque cauteloso por la escasez de yacimientos de calidad. Erwin Kaufmann, gerente general de Alxar y director de Marcobre, quien opera Mina Justa, destacó que la demanda actual de cobre supera la oferta, lo que genera escasas oportunidades de inversión. Aunque no se especificaron montos ni proyectos concretos, el equipo señaló que se consideran alternativas que van desde duplicar el presupuesto inicial hasta desarrollar nuevas minas desde cero, dentro de lo razonable según las características técnicas de cada activo. La compañía expresa interés en seguir invirtiendo en el país, siempre que las condiciones operativas y regulatorias lo permitan.
La experiencia en el Perú ha sido descrita como "extraordinariamente positiva" para Copec, lo que refuerza su interés en consolidar su posición en el mercado nacional. La operación de Mina Justa, gestionada por Marcobre en alianza con el Grupo Breca, constituye un pilar clave de esta estrategia. Aunque el proyecto subterráneo de Mina Justa se prevé en operación para 2028, no se han detallado avances específicos en la ejecución de fases o cronogramas. Las decisiones futuras dependerán de la viabilidad técnica, ambiental y de mercado de cada alternativa, así como de la capacidad de alianzas entre empresas chilenas y peruanas.
Para el lector peruano, este interés de Copec en ampliar sus operaciones en el país resalta la importancia del sector minero como motor de crecimiento económico. A pesar de las limitaciones en la disponibilidad de yacimientos, el alto consumo global de cobre, especialmente en sectores como la energía y la infraestructura, abre puertas para nuevas inversiones. El Perú, como país con sólidas capacidades de minería y infraestructura, puede convertirse en un escenario clave para la expansión de operaciones como esta. Sin embargo, la realidad de que los recursos de alta calidad son escasos exige que los proyectos cumplan con criterios ecológicos y sociales rigurosos. Esto no solo garantiza sostenibilidad, sino que también fortalece la confianza del público local frente a nuevas inversiones. El crecimiento en el sector debe ir acompañado de transparencia, participación comunitaria y responsabilidad ambiental, para que los beneficios se distribuyan de forma equitativa y no solo se concentren en actores económicos.
