Según Gestión Tu Dinero, el interés por viviendas sostenibles en Perú ha crecido notablemente, con el 70% de los encuestados priorizando el ahorro en agua y electricidad al evaluar propiedades. Este enfoque se complementa con el 59% que valora los materiales con bajo impacto ambiental, evidenciando una conciencia creciente sobre el uso eficiente de recursos. La investigación, que analiza datos digitales entre enero de 2024 y septiembre de 2026, incluye una muestra representativa de 1′651,301 personas. Además, el 40% de los encuestados menciona la gestión de residuos durante la construcción, lo que refleja que la sostenibilidad no se reduce a una sola característica, sino que abarca múltiples dimensiones del desarrollo inmobiliario.
En cuanto al componente económico, el 42% de los potenciales compradores espera reducir más del 30% de sus gastos mensuales en servicios, mientras que el 38% desea conocer el monto que podría ahorrar en sus facturas. Este interés económico no se limita al consumo diario, sino que también se extiende a la valoración futura de la propiedad. El 39% de los encuestados desea entender cómo la sostenibilidad influye en el valor de reventa, mostrando que los compradores no solo buscan eficiencia energética, sino también rentabilidad a largo plazo.
Un caso concreto que ilustra estos beneficios es el proyecto Residencial Balance, ubicado en Surco y certificado EDGE Advanced por Madrid Inmobiliaria. Este edificio proyecta un ahorro de 52.36% en energía y 53.82% en agua frente a un edificio de referencia. Es importante destacar que estos porcentajes provienen de cálculos de diseño, no de resultados operativos reales, y por lo tanto no garantizan que cada propietario obtenga el mismo ahorro durante el uso cotidiano de la vivienda. Esta diferencia entre expectativas y resultados técnicos debe ser considerada al tomar decisiones de compra.
Para los peruanos, este panorama ofrece una oportunidad estratégica. Mientras que el costo inicial de una vivienda sostenible puede ser mayor, los ahorros a largo plazo en servicios básicos, como electricidad y agua, pueden compensar dicha inversión. Además, el creciente valor de propiedad en proyectos ecológicos podría generar un beneficio financiero al momento de la venta. En un contexto donde el costo de vida sube y la presión por gastos mensuales aumenta, la sostenibilidad se convierte en una herramienta no solo ambiental, sino también económica. El usuario consciente puede usar estos datos para evaluar no solo qué vive, sino cuánto realmente puede ahorrar en su futuro diario.
