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Cómo los CEO’s gestionan sus emociones para liderar mejor
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Cómo los CEO’s gestionan sus emociones para liderar mejor

Forbes Business8 de junio de 2026Cortesia de Forbes Business

Segun Forbes Business, los líderes que no dominan sus propias emociones están expuestos a ser arrastrados por el estado negativo de sus equipos. Este fenómeno, conocido como contagio emocional, puede debilitar la toma de decisiones y afectar directamente el clima organizacional. La filosofía "Tú primero" se basa en que el liderazgo efectivo comienza con la autoconciencia emocional: al regular sus propias reacciones, un CEO puede guiar a su equipo hacia respuestas más positivas y constructivas. No se trata simplemente de sentirse bien, sino de mantener un enfoque funcional, adaptable y motivador, incluso ante crisis.

Un caso real ilustra esta dinámica: un nuevo director ejecutivo implementó un sistema de luces en su escritorio para controlar las interrupciones. Rojas significaban que nadie podía interrumpirlo, amarillos solo en casos extremos y verdes para conversaciones abiertas. Aunque el sistema buscaba evitar reacciones violentas, en realidad reforzaba una postura de autoridad absoluta. El líder, al explicarlo, declaró: "Como CEO, los demás deben adaptarse a mi estilo". Esta afirmación revela una falta de autoevaluación sobre cómo su conducta emocional impacta a quienes lo rodean. Tras una intervención de coaching, el ejecutivo aceptó cambiar: se disculpó públicamente con su equipo y otorgó el derecho a interrumpirlo en cualquier momento si se sentía fuera de control. No se prometió nunca más evitar reacciones intensas, pero el gesto de reconocer la imperfección fue el primer paso hacia la madurez emocional.

El dominio emocional no implica ser perfecto, sino estar dispuesto a aprender, reconocer errores y adaptarse. Cuando un líder está en un estado negativo, su mente vuelve a errores pasados, se preocupa por escenarios futuros y desarrolla pensamientos catastrofistas. En contraste, un estado positivo se caracteriza por un enfoque energético, pensamientos empoderadores y la capacidad de visualizar soluciones. Esta transición no es instantánea, pero es esencial para crear un entorno de trabajo sostenible y resiliente.

Para los lectores peruanos, este enfoque tiene una relevancia directa. En entornos de negocios locales, donde la presión por resultados es alta y las dinámicas de poder pueden ser tensionadas, los líderes deben cultivar una conciencia emocional. Un CEO que se muestra frío o inaccesible puede generar desmotivación en su equipo, mientras que uno que reconoce sus límites y permite espacios de diálogo genera confianza y compromiso. En contextos como el de las pequeñas y medianas empresas, donde la gestión emocional no siempre está estructurada, estas habilidades se convierten en un diferencial clave. La verdadera fuerza de liderazgo no está en la autoridad, sino en la capacidad de equilibrar el control con la empatía, y el poder con la humildad.