Según MIT News - Artificial Intelligence, un encuentro reciente en MIT.nano reunió a expertos de 25 laboratorios nacionales para debatir cómo fortalecer la conectividad entre instalaciones científicas compartidas. El evento, organizado por el Nodo del Noroeste de Microelectrónicas (NEMC) y celebrado entre el 5 y 6 de octubre de 2026, contó con la participación de 65 representantes, desde directores de laboratorios hasta desarrolladores de software y especialistas de industria. El objetivo central fue identificar soluciones prácticas para coordinar el uso de equipos sofisticados en entornos multidisciplinarios, donde el manejo de acceso, programación, capacitación y facturación se vuelve complejo.
El escenario operativo de una investigación moderna exige más que simplemente disponer de instrumentos avanzados. Los investigadores deben realizar formación técnica, gestionar permisos, coordinar turnos y resolver procesos administrativos. En centros de investigación de gran escala, con cientos de dispositivos y miles de usuarios, esta cadena de tareas se vuelve extensa y propensa a errores. La interdisciplinariedad, que hoy define la mayoría de los proyectos científicos, agrava el problema al exigir que los equipos disponibles tengan la funcionalidad adecuada desde el inicio, sin necesidad de buscar soluciones a medias.
El núcleo del encuentro fue el sistema NEMO —NanoFab Equipment Management and Operations—, una plataforma de código abierto diseñada para gestionar el uso de equipos en laboratorios. Este sistema permite a las instituciones estructurar procesos de acceso, centralizar la gestión de solicitudes y facilitar el seguimiento de operaciones. La participación de Mathieu Rampant, CEO de Atlantis Labs, reflejó la evolución del ecosistema: “La comunidad está tomando vida propia”, señaló durante su exposición. Esta afirmación subraya que las redes de colaboración entre centros ya no dependen exclusivamente de estructuras jerárquicas, sino de procesos digitales que permiten fluir información en tiempo real.
Para los profesionales peruanos en el campo de la investigación, esta experiencia ofrece un modelo aplicable. Aunque nuestro país aún desarrolla infraestructuras científicas en etapas iniciales, el modelo de gestión abierta y descentralizada de NEMO puede servir como guía. Los investigadores de universidades y centros de innovación pueden implementar herramientas similares para optimizar el uso de equipos, reducir tiempos de espera y fomentar el trabajo en equipo. El éxito de estos sistemas no radica en la tecnología en sí, sino en cómo se integran con los procesos de formación, evaluación y cooperación que definen el desarrollo científico local. En un contexto donde los recursos son limitados, una gestión eficiente puede convertirse en un diferencial clave para la productividad y la escalabilidad de los proyectos.
