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Cómo la economía digital fragmenta la competencia global
Management

Cómo la economía digital fragmenta la competencia global

Harvard Business Review5 de junio de 2026Cortesia de Harvard Business Review

Segun Harvard Business Review, la transformación digital ha marcado los últimos 25 años del sistema económico mundial, pero hoy se observa una división creciente en cómo las economías se conectan y compiten. Este cambio no es lineal ni uniforme: las tensiones entre Estados Unidos y China en el ámbito tecnológico, junto con las desigualdades en el acceso a internet y herramientas digitales, están redefiniendo los escenarios de mercado. Aunque la digitalización ha impulsado la eficiencia y la innovación, sus efectos no se distribuyen equitativamente. Algunos países y sectores se benefician profundamente, mientras que otros quedan marginados por la falta de infraestructura o políticas de apertura.

El despliegue masivo de inteligencia artificial, especialmente en laboratorios de vanguardia, ha generado inversiones sin precedentes. Sin embargo, estas apuestas no están garantizadas: el crecimiento de empresas de AI en el mercado global podría no traducirse en beneficios sostenibles, sino en una posible crisis de sobreinversión. Además, el impacto de la IA no es homogéneo. Mientras que los países con altos niveles de desarrollo tecnológico aprovechan las herramientas para mejorar productividad y reducir costos, las economías en desarrollo enfrentan mayores barreras para acceder a estas tecnologías. Esto plantea una pregunta crítica: ¿la brecha digital se mantiene como obstáculo permanente o se convierte en una oportunidad para el crecimiento inclusivo?

Otro aspecto clave es la concentración del poder tecnológico. Si los avances en IA se mantienen en manos de pocas corporaciones, el acceso a nuevos mercados y a modelos de negocio innovadores se limitará a actores con capital y experiencia previa. Esto podría aumentar la desigualdad entre empresas emergentes y líderes globales, dificultando que nuevos actores, especialmente de América Latina, puedan competir de forma efectiva. La estrategia global de una empresa no puede más basarse únicamente en escala o costos, sino en la capacidad de adaptarse a entornos fragmentados y dinámicos.

Para los inversores y empresarios peruanos, este panorama implica una necesidad urgente de diversificación tecnológica. El Perú, con su creciente acceso a internet y una base de talento en ingeniería, tiene el potencial de posicionarse en sectores clave como la agricultura inteligente, logística digital o servicios de salud remota. Sin embargo, para que estas oportunidades se materialicen, el país debe invertir en infraestructura, formación técnica y políticas públicas que reduzcan las brechas digitales. La competencia global ya no se mide solo por el tamaño de las empresas, sino por la capacidad de adaptación y resiliencia ante cambios tecnológicos. En un entorno donde las tecnologías se dividen por regiones y niveles de desarrollo, el éxito dependerá de cómo cada país reorganice su estrategia digital.