Segun Gestión Tu Dinero, personas que enfrentan retrasos en pagos no lo hacen por falta de interés, sino por circunstancias imprevistas que han impactado temporalmente sus flujos de efectivo. En este escenario, expertos como Ronald Casana, representante del Colegio de Economistas de Lima, ofrecen una ruta clara para rehabilitar el historial crediticio. La primera acción consiste en verificar si el instrumento de deuda ya fue transferido a una entidad de cobranzas. Si el atraso supera los 120 días, es muy probable que la cartera ya haya sido vendida, lo que limita las posibilidades de negociación directa con el banco original.
Una vez confirmado que el crédito aún se encuentra bajo la administración del banco, el próximo paso es iniciar conversaciones con el acreedor. Casana destaca que, aunque rara vez se ofrecen descuentos sobre el capital, es posible reducir los intereses, incluyendo los moratorios. Esta opción puede aliviar significativamente el peso financiero del endeudamiento. A continuación, se debe solicitar oficialmente una carta de no adeudo, documento que certifica la total cancelación de la deuda ante la entidad financiera. Este papel no solo sirve para cerrar el registro bancario, sino que también puede ser utilizado como justificación para acceder a nuevos créditos o líneas de crédito.
Posteriormente, una vez que el pago se efectúa, el banco tiene siete días hábiles para informar a la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS). Este paso es clave, ya que la SBS, a su vez, debe notificar a las instituciones del sistema financiero y a las centrales de riesgo privadas, como Equifax y Infocorp. El buró de crédito, por su parte, cuenta con dos días hábiles para actualizar su base de datos. Esto implica un total de 16 días hábiles desde el pago hasta que la información se refleje correctamente en los registros oficiales. Es importante destacar que los reportes de los burós se publican entre el día 26 y el 30 de cada mes, por lo que una liquidación realizada el 25 de mayo solo aparecerá en el informe de junio.
Para el lector peruano, este proceso resalta la necesidad de actuar con proactividad. Muchos ciudadanos, especialmente en contextos de inflación o desempleo, enfrentan deudas que se acumulan por situaciones fuera de su control. Conocer que el proceso de limpieza de deuda puede tomar hasta dos meses permite tomar decisiones más informadas. No se trata simplemente de pagar, sino de gestionar con estrategia el tiempo y los recursos. Así, cada paso —verificación, negociación, documento formal— es una herramienta clave para recuperar el control financiero y construir un historial crediticio más sólido.
