Según Gestión, la empresa colombiana Colombina, con operaciones en más de 90 países y presencia local en más de 16, incluyendo el Perú, está redefiniendo su estrategia comercial para 2027. A un año de celebrar su centenario, la marca busca consolidarse en un mercado de confitería altamente competido, donde marcas nacionales tienen fuerte raigambre. Su entrada al Perú comenzó en 2007 con un equipo de cinco personas y hoy cuenta con más de 24 empleados y una red de más de 90 distribuidores distribuidos a nivel nacional. En menos de cinco años, la facturación en el país se duplicó, evidenciando un crecimiento exponencial.
El country manager de Colombina en Perú, Cristhian Carvajal, destacó que la empresa ha adaptado sus productos a las preferencias locales en términos de dulzor, contenido de sodio y texturas. Esta personalización permite ofrecer sabores que resuenan con el perfil de consumo peruano. Aunque la competencia es intensa, el equipo reconoce que su comprensión del mercado es profunda. En el Perú, la compañía comercializa marcas como Bon Bon Bum, Nucita, Grissly, Millows y galletas navideñas, donde mantiene una posición de liderazgo.
La estrategia de expansión se ve reflejada en planes de lanzamiento de nuevas líneas de productos. En menos de dos años, Colombina planea introducir productos de enlatados de pescado, café, salsas, ajíes y galletas soda, que actualmente son parte de su portafolio en Colombia. Este movimiento busca salir del ámbito confitario y penetrar en otras categorías alimenticias, ampliando su oferta.
Para los consumidores peruanos, este desarrollo representa una oportunidad de acceso a productos con identidad latinoamericana, pero también un desafío por la presencia de marcas locales que han construido lealtad a través de décadas. El crecimiento de Colombina no solo implica una evolución de su portafolio, sino una confrontación directa con el ecosistema de distribución y preferencias gastronómicas del país. En un contexto donde el consumo se vuelve más diverso y consciente, el éxito de la empresa dependerá de su capacidad para equilibrar el reconocimiento de marcas tradicionales con la innovación en sabor y formulación.
Este proceso también resalta la importancia de la logística y la red distributiva para mantener la viabilidad de las cadenas de suministro en mercados como el peruano, donde la conectividad entre proveedores, distribuidores y consumidores es clave para la sostenibilidad de nuevas entradas al mercado.
