Segun CNBC Markets, el presidente de China, Xi Jinping, anunció durante el 18º Summit de BRICS en Nueva Delhi el 12 de septiembre de 2026, que su país asumirá el rol principal en impulsar la colaboración y el desarrollo de inteligencia artificial entre naciones en vías de desarrollo. Este enfoque incluye la creación de una comunidad abierta de inteligencia artificial dentro del bloque, con el objetivo de fomentar el desarrollo y el uso de modelos de lenguaje de gran tamaño. Además, se planean conferencias técnicas, cursos de formación y la construcción de un ecosistema abierto de inteligencia artificial. China también propondrá la implementación de una plataforma nube digital de BRICS, así como actividades de capacitación en habilidades digitales, intercambio tecnológico y alineación industrial. Otra iniciativa será la formación de una alianza de ingenieros y un programa de intercambio juvenil enfocado en innovación científica y tecnológica.
El contexto actual del sector de inteligencia artificial está marcado por una aceleración constante en la presentación de modelos cada vez más potentes por parte de empresas tecnológicas. Sin embargo, la misma tecnología también ha generado preocupación, como evidenció recientemente un investigador que ha trabajado en OpenAI y Anthropic, quien indicó que muchos profesionales del sector consideran que la inteligencia artificial podría poner en riesgo la supervivencia humana hacia finales del próximo decenio. A pesar de esta discusión, Xi Jinping no abordó directamente las cuestiones de seguridad en inteligencia artificial, dejando al debate técnico sin una respuesta oficial desde el liderazgo.
El bloque BRICS, fundado en 2009 como mecanismo de contrapartida al dominio occidental, originalmente contaba con los países de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Desde entonces, ha ampliado su membresía a Egipto, Etiopía, Indonesia, Irán y los Emiratos Árabes Unidos. Este grupo ha evolucionado como espacio de coordinación estratégica entre economías emergentes, con un enfoque común en el desarrollo tecnológico y la autonomía en innovación.
Para los inversores y profesionales del sector peruano, esta iniciativa de China tiene implicaciones directas. El crecimiento de la inteligencia artificial en América del Sur, especialmente en países con infraestructura tecnológica en desarrollo, puede abrir nuevas oportunidades de inversión en educación digital, tecnología de bajo costo y soluciones adaptadas a mercados locales. Aunque el enfoque actual se centra en la cooperación entre países, el avance tecnológico debe ser acompañado por políticas que garanticen la inclusión social, el acceso equitativo y la regulación ética. El Perú, al contar con una base en ingeniería y ciencias, podría aprovechar este marco para fortalecer sus capacidades tecnológicas y posicionarse como actor clave en la transición digital de la región.
