Según Gestión, la industria cervecera contribuyó con S/ 5,262 millones en impuestos en 2025, representando el 23% de la recaudación total del fisco, según datos de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI). Este sector, por su peso tributario, se posiciona como el principal aporte económico en la recaudación estatal. Sin embargo, expertos del organismo advierten que el sistema actual de impuestos ha alcanzado un punto crítico donde las políticas fiscales están obstaculizando la inversión y el crecimiento productivo. Dante Carhuavilca, gerente del Instituto de Estudios Económicos de la SNI, destacó que las cerveceras representan el 56% del aporte total del ISC entre todas las actividades económicas, y en los últimos once años han recaudado un total de S/ 31,267 millones. Este monto, según el análisis, sería suficiente para financiar la construcción de las Líneas 2 y 3 del Metro de Lima.
A pesar del volumen de impuestos generados, la producción cervecera se ha mantenido en un nivel estable de aproximadamente 1,400 millones de litros anuales. Este dato contrasta con el crecimiento del ISC, que pasó de S/ 2,200 millones a S/ 3,584 millones en el mismo periodo. La discrepancia entre la producción y la recaudación ha generado una señal clara: el aumento del impuesto no está impulsando la actividad productiva, sino que podría estar generando una desaceleración. Antonio Castillo, director institucional de la SNI, señaló que el ISC actual se basa en el grado alcohólico de la bebida, y que, en el caso de la cerveza, este está por debajo del de otras categorías alcohólicas. Por ello, el impuesto asignado es significativamente alto, lo que desequilibra la estructura tributaria frente a otros países de la región.
La SNI propone una revisión de la fórmula del ISC, con el objetivo de alinear el impuesto con la realidad de las bebidas alcohólicas de menor graduación. Si se mantiene el actual modelo, el riesgo de una contracción en la producción real se agranda. Los efectos podrían ser visibles en el empleo, en la cadena de suministro y en la capacidad de innovación del sector. Para el consumidor peruano, esto significa que el precio de una cerveza puede seguir aumentando sin que la oferta se expanda, lo que podría afectar tanto la disponibilidad como la calidad de productos. Además, el sector podría perder dinamismo ante competidores más eficientes, lo que impactaría en el mercado local y en la economía en general.
En un contexto de crecimiento económico moderado, el diseño del sistema tributario debe equilibrar el ingreso fiscal con la sostenibilidad productiva. El caso de la cervecería no es aislado, sino un ejemplo de cómo las políticas fiscales pueden tener efectos opuestos a los objetivos de desarrollo. Para el peruano que consume diariamente una bebida alcohólica, el precio puede verse elevado, pero la producción real no aumenta. Eso no solo afecta el precio, sino también el acceso y la diversidad de productos en el mercado.
