Según Gestión, Cerámica San Lorenzo, parte del grupo mexicano Lamosa, registró un crecimiento del 4% en el primer cuatrimestre de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior. Este avance se sitúa en una fase de recuperación iniciada a partir del segundo semestre de 2025, que la empresa considera un punto de inflexión en su desempeño comercial. El crecimiento se atribuye principalmente al fortalecimiento de su red de distribución, que pasó de 274 distribuidores a 294, gracias a la incorporación de alrededor de 20 nuevos puntos de venta.
Además, la compañía ha consolidado su presencia en mercados internacionales, especialmente en Ecuador y Estados Unidos. En Ecuador, se posiciona como uno de los principales exportadores, mientras que en EE.UU. ha logrado establecer relaciones con clientes de alto valor y proyectos de largo plazo. Esta expansión externa refuerza su capacidad de generar ingresos sostenibles y diversificar su base de clientes.
Para impulsar su oferta y mejorar la calidad de sus productos, Cerámica San Lorenzo ha impulsado inversiones tecnológicas en su planta ubicada en Lurín, conocida como planta 3. Esa actualización se enfoca en optimizar los procesos de acabado de sus líneas de productos, mejorando así la precisión y durabilidad de los revestimientos. Esta transformación tecnológica no solo refuerza la calidad interna, sino que también responde a las demandas de los consumidores que buscan soluciones más estables y modernas en sus espacios residenciales.
El enfoque estratégico también incluye el lanzamiento de un portafolio de productos rectificados a fines de 2025, diseñado para penetrar el segmento premium de revestimientos. Este nuevo catálogo busca captar a un público más exigente, que prioriza la durabilidad, el diseño y la funcionalidad. Aunque aún no se ha revelado el monto total de la inversión, se ha confirmado que supera los S/4 millones, destinados principalmente a la modernización de puntos de venta y a la mejora de las capacidades de producción.
Para los peruanos, este desarrollo representa una señal clara de que las empresas del sector de la construcción y el hogar están invirtiendo en calidad y sostenibilidad. A medida que los precios de los productos se estabilizan y se ofrecen opciones más precisas y duraderas, los consumidores pueden contar con soluciones más competitivas y adaptadas a sus necesidades reales. La evolución de Cerámica San Lorenzo no solo afecta a su propio crecimiento, sino que también influye en la disponibilidad y accesibilidad de productos de alto rendimiento en el mercado nacional.
