Según Bloomberg Línea, Goldman Sachs mantiene su postura de que el carry trade en monedas emergentes aún presenta espacio para generar ganancias, pese a que el choque energético provocado por el conflicto entre Irán y Estados Unidos ha reforzado las expectativas de tasas de interés más altas en varios mercados de América Latina y el mundo. Este escenario ha retrasado la posibilidad de recortes en tasas de interés, manteniendo niveles elevados de rendimientos reales en monedas como el real brasileño (USDBRL), el peso mexicano (USDMXN) y el rand sudafricano.
El análisis del banco indica que, en comparación con el inicio del año, el nivel actual del carry emergente no solo se ha elevado, sino que también se espera que la caída de las tasas reales sea más lenta. Este ajuste contradice la previsión inicial de 2026, cuando el mercado anticipaba un periodo intenso de reducciones en tasas por parte de la Reserva Federal y bancos centrales emergentes. La razón principal radica en que los gobiernos centrales ahora priorizan evaluar si las presiones inflacionarias derivadas del sector energético serán transitorias o sostenidas, lo que dificulta una rápida reducción de tipos.
Además, monedas que poseen fuertes posiciones como exportadores de materias primas energéticas —como México y Brasil— obtienen un beneficio adicional en este contexto. Su desempeño se fortalece frente a la incertidumbre geopolítica, ya que las reservas de divisas se mantienen estables y los ingresos derivados de exportaciones impulsan los rendimientos. Goldman Sachs subraya que la diferencia de tasas entre monedas, junto con el riesgo de volatilidad, es el principal motor de los retornos del carry trade.
Para los inversores peruanos, este panorama implica que las operaciones en monedas emergentes podrían seguir siendo viables, especialmente si el escenario de inflación energética se mantiene sin alivio. Aunque el perú no es un exportador directo de materias primas, su economía depende en gran medida de la estabilidad de los mercados internacionales. Si las tasas de interés en otros países se mantienen elevadas por más tiempo, el costo de financiamiento internacional podría seguir afectando a la economía peruana. Por ello, es clave monitorear las decisiones de política monetaria de centros clave como Estados Unidos y Brasil, ya que sus movimientos influyen directamente en el costo de capital global.
En este contexto, los inversores deben evaluar no solo el rendimiento de una moneda, sino también su relación con el entorno global y las tensiones geopolíticas. Aunque el carry trade ofrece oportunidades, su eficacia depende de la capacidad del mercado para anticipar el futuro de las tasas y la evolución de las presiones inflacionarias.
