Segun Gestión Tu Dinero, desde 2027 se implementará una reforma clave en las afiliaciones a AFPs, con implicaciones directas en el destino de los ahorros acumulados al fallecer. Este cambio no solo afectará a afiliados de AFPs, sino que también podría extenderse a los de ONP, aunque aún no se ha confirmado oficialmente. En el caso de la AFP, cuando un afiliado fallece, el fondo acumulado no desaparece; en cambio, puede ser transferido a personas reconocidas por ley como beneficiarios o herederos, según la situación familiar. Los beneficiarios son quienes tienen derecho a recibir una pensión de sobrevivencia, financiada con el ahorro previsional. Este derecho incluye al cónyuge o conviviente, a hijos menores de 18 años, a jóvenes mayores con discapacidad y a padres dependientes o con invalidez. La cuota de pensión que cada beneficiario recibe está establecida por normativa vigente, y se abona con los fondos acumulados en la cuenta individual del afiliado, además de posibles aportes complementarios de la compañía de seguros.
Si no existen beneficiarios legales con derecho a pensión, el monto acumulado pasa a integrar la herencia. En este escenario, el dinero llega a los herederos legales, quienes lo reciben como legado, no como pensión. Esta modalidad incluye a hijos mayores, hermanos, sobrinos, nietos o cualquier familiar que acredite su estatus legal. La diferencia entre beneficiarios y herederos radica en el tipo de derecho: uno se basa en una relación familiar reconocida por la ley para recibir una pensión, mientras que el otro recibe el monto como parte de una sucesión. La claridad sobre estos mecanismos es fundamental para evitar malentendidos y garantizar que los ahorros no se pierdan, sino que lleguen a quienes los merecen.
Para los peruanos, este tema adquiere especial relevancia. Muchas familias dependen de la estabilidad de los ahorros previsionales para cubrir necesidades después de la pérdida de un familiar. El conocimiento del sistema permite tomar decisiones informadas sobre la afiliación y la gestión del ahorro. Además, dado que el 51% del límite de inversión en fondos de pensiones ya está alcanzado en el país, esta evolución podría afectar la disponibilidad de recursos para nuevos aportes. En este contexto, entender quiénes pueden recibir los ahorros no solo brinda tranquilidad familiar, sino que también fortalece la confianza en el sistema de pensiones. Es un paso clave para garantizar que los ahorros no se queden en el sistema, sino que sean utilizados para sostener la economía familiar en momentos de vulnerabilidad.
