Según Gestión Tu Dinero, la Caja Metropolitana de Lima ha registrado un incremento significativo en sus utilidades netas, alcanzando S/ 11.4 millones en mayo del año pasado, casi el doble que en el mismo periodo del año anterior (S/ 5.7 millones), según informes oficiales de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS). Este avance se inscribe en una estrategia de expansión que incluye el lanzamiento de nuevos productos financieros, como el factoring y el leasing, además de reforzar su portafolio tradicional.
El gerente general, Hernán Rodríguez, explicó que la institución ha identificado una demanda creciente por parte de empresas medianas que ofrecen servicios a corporaciones. En este escenario, la caja se posiciona como intermediaria, recibiendo las facturas de esas empresas y ofreciendo liquidez inmediata en cambio. Este servicio, parte de la banca para empresas, representa actualmente el 8% de la cartera de la institución, un segmento aún en desarrollo pero con potencial de rentabilidad. Aunque no es un mercado dominado por el sector formal, permite cubrir necesidades específicas de empresas que no encuentran soluciones en otras instituciones.
En el conjunto de sus productos, el crédito a mypes es el más destacado, ocupando entre el 45% y el 50% de la cartera total. Dentro de este rubro, el financiamiento destinado al capital de trabajo representa entre el 85% y el 90%, mientras que el restante se enfoca en la adquisición de activos. La institución presta especial atención a mypes del sector comercio, transporte y servicios, donde los desafíos operativos requieren fluidez financiera constante.
La expansión del servicio se ha acompañado de mejoras en la gestión de operaciones y un aumento del personal dedicado a estas líneas. Rodríguez señaló que estas acciones han impulsado un volumen considerable de préstamos, consolidando una tendencia de crecimiento sostenido. Para el presente año, se proyecta que la entidad logre una rentabilidad total de S/ 30 millones, un incremento del 30% respecto a los S/ 23 millones registrados en 2025.
Para los peruanos, especialmente en zonas urbanas con alta concentración de microempresas, este desarrollo es un indicador clave. Muestra cómo instituciones financieras locales están adaptándose a necesidades reales, ofreciendo soluciones más accesibles y rápidas que las tradicionales. Al reducir barreras de acceso al crédito, estas entidades no solo impulsan el crecimiento empresarial, sino que también fortalecen la economía informal, que representa una parte significativa del tejido productivo nacional.
