Según Bloomberg Línea, el mercado de valores de Nueva York concluyó el viernes con avances, tras dos jornadas de caídas en el S&P 500, impulsado por una reactivación de la confianza tras las proyecciones de ingresos en el sector de inteligencia artificial. El índice general subió 0,59%, mientras el Nasdaq registró un alza de 0,64% y el Dow Jones Industrial avanzó 0,83%. El impulso se extendió a todos los sectores del S&P 500, aunque los fabricantes de semiconductores continuaron en contracción. La recuperación se vinculó a la expectativa de resultados de bancos estadounidenses previstos en la semana que viene, así como a las declaraciones de OpenAI, que proyecta ingresos anuales de al menos 70.000 millones de dólares para finales de 2026. Este dato ayudó a calmar las tensiones sobre la viabilidad de la expansión tecnológica.
Las diferencias en las cuentas financieras entre OpenAI y Anthropic fueron clave para resolver incertidumbres en el mercado, reduciendo la presión sobre las acciones tecnológicas. El S&P 500 ha registrado siete trimestres consecutivos de crecimiento de utilidades en dos dígitos, lo que refleja una estabilidad en los beneficios corporativos. Según Bloomberg Intelligence, los analistas anticipan una expansión de ingresos del 25% interanual en el tercer trimestre. Este desempeño se sustenta en una capacidad generalizada de las empresas para mantener sus márgenes y crecer en un entorno de alta volatilidad.
A pesar del avance general, las presiones energéticas persisten. El precio del crudo Brent cerró con un incremento de 0,4%, alcanzando cerca de US$105 por barril. Eventos como ataques a embarcaciones en el estrecho de Ormuz y la amenaza del huracán Isaias mantienen preocupaciones sobre el suministro global. Sin embargo, un anuncio de Donald Trump sobre el aumento de entregas de diésel ruso redujo parcialmente esa tensión, moderando así el alza en los precios del petróleo.
Para los inversionistas peruanos, este escenario ofrece una mirada clave sobre el comportamiento de mercados avanzados. Aunque los Estados Unidos enfrentan desafíos energéticos, el crecimiento sostenido en beneficios corporativos y el apoyo de grandes tecnológicas indican una estabilidad en el entorno de inversión. Este dinamismo puede influir en la percepción de riesgos en activos globales, lo que, en términos prácticos, podría afectar el comportamiento de inversiones en mercados emergentes. En el Perú, donde la economía depende en parte de exportaciones y la disponibilidad de capitales, el rendimiento de mercados internacionales puede servir como indicador de la confianza global. Aunque no se traduce directamente en retornos locales, sí influye en las condiciones de crédito y en la expectativa de crecimiento a largo plazo.
