Según Bloomberg Línea, el mercado brasileño registró una reacción positiva tras el resultado de la primera vuelta electoral, donde Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos frente al 45,16% de Luiz Inácio Lula da Silva. La reacción se materializó en el real, que cayó 4,20% en sus primeras operaciones, llegando a BRL$4,99, su mayor caída diaria desde 2022. Paralelamente, el ETF iShares MSCI Brazil (EWZ) avanzó 14,04% en Nueva York, mientras el Ibovespa (IBOV) abrió con una subida de 7,46%, alcanzando 206.439,63 puntos, su mayor incremento desde 2020.
Davison Santana, estratega de tasas y divisas para América Latina en Bloomberg Intelligence, señaló que el resultado electoral podría impulsar una reacción significativa en los activos del país, con el real en riesgo de alcanzar el nivel de BRL$5,00 frente al dólar. Además, anticipó una caída entre 30 y 60 puntos básicos en las tasas de swap de largo plazo. Ebury, entidad financiera especializada en mercados, sostiene que la sorpresa inicial del resultado debe traducirse en una reacción favorable a los activos brasileños, especialmente si se asume una política fiscal más robusta y un crecimiento más sostenible bajo el gobierno de Bolsonaro.
El soporte al real se fundamenta principalmente en expectativas sobre la estabilidad fiscal, aunque el análisis también reconoce que el deterioro de las cuentas públicas sigue siendo un factor de riesgo. Los altos tipos de interés reales y los precios elevados de materias primas ofrecen una base para el valor de la moneda, pero no eliminan las tensiones estructurales en el sector público.
Para los inversores peruanos, este escenario ofrece una mirada clave sobre cómo los resultados electorales en países vecinos pueden influir en los mercados emergentes. Aunque el Brasil no es un país de inversión directa cercana, su comportamiento puede reflejar dinámicas de confianza en políticas fiscales y estabilidad económica. En el contexto peruano, donde las políticas públicas y la gestión del déficit son temas centrales, este ejemplo subraya la importancia de monitorear no solo las condiciones internas, sino también las señales de otros mercados vecinos. La reacción de los mercados a eventos electorales puede servir como indicador de cómo se percibe la estabilidad de un gobierno, algo que también afecta a los peruanos que gestionan sus inversiones en activos globales.
El comportamiento de los activos emergentes no es aislado; su evolución está entrelazada con expectativas de políticas públicas, inflación y crecimiento. Por ello, los inversionistas deben mantener una visión amplia, considerando que los resultados electorales no solo afectan a un país, sino que pueden reconfigurar la percepción de riesgos y oportunidades en el entorno regional.
