Segun Bloomberg Línea, Bank of America (BAC) mantiene una postura optimista hacia las monedas latinoamericanas a mediano plazo, aunque advierte que el alza reciente de los tipos de cambio parece exagerada ante la persistencia de riesgos globales y políticos. Los estrategas de divisas de BofA Global Research, Christian González Rojas y Ezequiel Aguirre, señalan que, aunque mantienen expectativas positivas para el mediano plazo, la situación actual requiere una evaluación cautelosa en el corto plazo. El análisis destaca que el escenario internacional, especialmente en lo referente a tensiones geopolíticas y volatilidad energética, sigue generando incertidumbre que impacta directamente a las monedas regionales. A pesar de esos desafíos, el banco identifica oportunidades de crecimiento en países que implementan políticas económicas bien recibidas por el mercado. Entre ellos, se destacan Brasil, Chile y Perú como monedas con mayor potencial para los próximos trimestres.
El real brasileño es evaluado con una perspectiva sólida, dado que las tasas de interés altas continúan fortaleciendo su atractivo financiero. Los analistas proyectan un ciclo de flexibilización lento que mantiene niveles elevados de rentabilidad en el corto plazo, junto con factores electorales que podrían generar asimetrías en el mercado. Bajo este escenario, el banco prevé que el real alcance BRL$4,95 por dólar al final de 2026 y BRL$4,90 en 2027. En el caso de Chile, el informe subraya que la valuación actual es atractiva y que una política económica favorable podría impulsar la moneda. Se espera que el dólar chileno caiga hasta CLP$870 al final de 2026 y a CLP$865 en 2027, lo que representa una de las mayores debilidades de apreciación en la región. En contraste, BofA mantiene una postura neutral sobre Argentina, Colombia y México, y anticipa presiones negativas para Uruguay, Costa Rica y la República Dominicana.
Para los inversores peruanos, esta evaluación ofrece una mirada clara sobre el entorno cambiario regional. Aunque el real y el peso chileno muestran una tendencia de fortalecimiento, el panorama latinoamericano no se caracteriza por una uniformidad en las perspectivas. El caso peruano, aunque no detallado en el informe, podría estar influenciado por las mismas variables macroeconómicas que afectan a otros países. La estabilidad de las políticas monetarias, la gestión de la inflación y la capacidad de respuesta ante shocks internacionales serán claves para el comportamiento de la moneda nacional. En un contexto donde los riesgos globales persisten, el análisis de BofA resalta la importancia de seguir un enfoque de vigilancia, especialmente en momentos de volatilidad. Los peruanos que gestionan activos deben considerar que, aunque existen señales positivas, el mercado aún está en un estado de equilibrio delicado.
