Segun CNBC Markets, el exdirector ejecutivo de Apollo Global Management, Leon Black, presentó un testimonio detallado ante el Comité de Supervisión del Congreso, en una reunión privada del 26 de junio de 2026 en Washington, D.C. En su declaración, Black afirma que fue engañado por Jeffrey Epstein para transferir más de 60 millones de dólares en comisiones de asesoría financiera, bajo una falsa afirmación de que dichos gastos eran deducibles fiscales. El exlíder de la firma asegura que no tuvo participación alguna en las actividades de tráfico sexual de Epstein, ni pagó por acceso a mujeres, ni fue sometido a presión o amenazas. Destaca que conocía a Epstein como una persona de apariencia ética, pero no su lado oscuro, y expresa que nunca ha tenido relación con menores ni ha participado en prácticas de explotación sexual.
Black detalla que el análisis realizado por la firma jurídica Dechert en 2021 concluyó que había pagado a Epstein un total de 158 millones de dólares por servicios de asesoría financiera. Aunque el reporte no establece que Epstein tuviera conocimiento de sus actividades ilegales antes de su arresto en 2019, el documento sirve como base para cuestionar el valor y legitimidad de las transacciones. En su declaración, el ejecutivo insiste en que su relación con Epstein fue exclusivamente profesional, y que no existía ningún tipo de intercambio sexual ni de acceso a mujeres, reafirmando su postura moral y ética en múltiples ocasiones.
El Comité de Supervisión y Reforma del Gobierno, presidido por James Comer, señaló que el testimonio de Black podría marcar un punto de inflexión en el análisis de las conexiones entre figuras de élite y Epstein. Su intervención, considerada por los miembros del comité como "muy significativa", podría abrir nuevos interrogantes sobre las prácticas de transacciones financieras y la transparencia de los contactos entre inversionistas y figuras de poder.
Para los inversionistas peruanos, este caso resalta la importancia de evaluar no solo el rendimiento de una empresa, sino también la integridad moral de sus líderes. Los peruanos, que cada vez más participan en mercados financieros, deben estar atentos a cómo los líderes de firmas internacionales manejan sus relaciones y decisiones. Aunque no se trate directamente de su contexto, el caso de Black sirve como advertencia: la reputación de una figura clave puede influir en la confianza del mercado, y cualquier irregularidad, aunque sea profesional, puede tener consecuencias en la estabilidad de inversiones. En un entorno donde la transparencia y la ética son fundamentales, este testimonio subraya que la responsabilidad no se limita al rendimiento económico, sino también a la conducta personal y profesional.
