Según Federal Reserve Board, el informe del bienestar económico de las familias estadounidenses en 2025 revela una situación financiera estable, aunque con señales de evolución en preocupaciones comunes. El estudio se basa en la encuesta anual de economía familiar y toma de decisiones (SHED), realizada en octubre de 2025. Los resultados muestran que el mercado laboral mantiene una sólida base, a pesar de una ligera disminución en comparación con el año anterior. Aunque los precios siguen siendo la preocupación más frecuente, la intensidad de esa ansiedad ha disminuido ligeramente. Precisamente, el porcentaje de adultos que identifican aumentos de precios como una preocupación importante cayó de 56 por ciento en 2024 a 53 por ciento en 2025. Este indicador, aunque no es una señal de mejora drástica, refleja una evolución positiva en la percepción de estabilidad económica.
El informe destaca que el 73 por ciento de los adultos estadounidenses reporta una situación financiera aceptable o cómoda, cifra que se mantiene sin cambios respecto al año anterior, aunque está por debajo del pico registrado en 2021, cuando alcanzó el 78 por ciento. Esta estabilidad en el nivel de bienestar económico coincide con la capacidad de los hogares para enfrentar gastos imprevistos. Así, el 63 por ciento de los encuestados continúa siendo capaz de cubrir una emergencia de 400 dólares utilizando efectivo o su equivalente, sin variaciones respecto a 2024. Esto indica que, en términos de liquidez personal, los hogares aún conservan niveles básicos de protección frente a imprevistos.
La encuesta abarca múltiples dimensiones, desde ingresos y gastos hasta el sector habitacional y la toma de decisiones financieras. El gobernador Michael S. Barr destacó que comprender las experiencias económicas reales de las familias es clave para el diseño de políticas públicas efectivas. El SHED, al ser un instrumento sistemático y continuo, permite analizar cómo los hogares se adaptan a nuevas realidades, como la inflación, el empleo o los cambios en los costos de vida.
Para los lectores peruanos, estos datos ofrecen un escenario de referencia sobre cómo los hogares en economías avanzadas manejan sus finanzas ante presiones inflacionarias. Aunque los niveles de bienestar financiero en EE.UU. no son directamente comparables con el Perú, el enfoque en la gestión de emergencias, la percepción de precios y la estabilidad laboral puede servir como indicador. En un contexto donde la inflación y los costos de vida crecen, el hecho de que el 63 por ciento de adultos pueda cubrir una emergencia de 400 dólares sugiere la importancia de mantener una reserva de liquidez. Esto reafirma la necesidad de que los peruanos evalúen sus propios niveles de liquidez, prioricen el ahorro y desarrollen estrategias para enfrentar imprevistos, sin depender exclusivamente de ingresos inestables.
