Segun CNBC Markets, las utilidades operativas de Berkshire Hathaway ascendieron un 16% en el segundo trimestre de 2026, alcanzando los $12.98 mil millones frente a los $11.16 mil millones del año anterior. Esta mejora se registró en sectores clave como manufactura, servicios y comercio, donde las ganancias crecieron un 24% hasta $4.47 mil millones. En el segmento energético, las utilidades de Berkshire Hathaway Energy subieron un 27%, hasta $891 millones. El transporte vía ferrocarril, BNSF, registró un incremento del 6%, alcanzando $1.56 mil millones. No obstante, el área de seguros mostró una declinación notable: los ingresos por subrogación cayeron un 13%, pasando de $1.99 mil millones a $1.73 mil millones, mientras que los ingresos derivados de inversiones en seguros disminuyeron un 9%, hasta $3.06 mil millones.
Durante el segundo trimestre, el grupo repartió aproximadamente $4.5 mil millones en reembolsos de acciones, cifra que marca una aceleración notable respecto al monto de $235 millones registrado en los primeros tres meses del año. Esta estrategia representa el segundo periodo consecutivo bajo la administración de Greg Abel, quien asumió el cargo de CEO al inicio de 2026 tras la salida de Warren Buffett. A pesar del crecimiento general, el capital de la empresa se redujo hasta $365.5 mil millones al final de junio, desde los $397.4 mil millones registrados tres meses antes, debido a la inversión en activos y a los programas de reembolso. Además, en el periodo se concluyó la adquisición de Taylor Morrison, ampliando el portafolio del grupo.
Un cambio estratégico destacado fue la transformación de Berkshire de un vendedor neto de acciones a un comprador neto, con casi $20 mil millones en operaciones de compra. Este giro se produce tras 14 trimestres consecutivos de venta, indicando una reorientación clara en el manejo de activos. La herencia de Buffett —conocido por su enfoque cauteloso y de largo plazo— sigue presente, aunque ahora se traduce en movimientos más activos en el mercado. El fortalecimiento del capital a través de reembolsos, combinado con la expansión de líneas de negocio, sugiere una estrategia de crecimiento más dinámica.
Para los inversores peruanos, este desarrollo ofrece una mirada clave sobre cómo las corporaciones tradicionales, aunque con estructuras estables, pueden adaptar sus estrategias ante cambios económicos. Aunque los resultados no son espectaculares en todos los sectores, el enfoque de reactivar la compra de acciones podría indicar una recuperación de confianza en el mercado. En un contexto donde los mercados latinoamericanos enfrentan volatilidad, el ejemplo de Berkshire muestra que incluso las empresas con grandes reservas de efectivo pueden comenzar a invertir de forma proactiva, sin sacrificar su estabilidad. Esto podría servir como referencia para inversores locales que buscan equilibrio entre conservación y crecimiento.
