Segun CNBC Markets, Berkshire Hathaway intensificó sus operaciones de reembolso de acciones durante el tercer trimestre de 2026, adquiriendo un volumen de 9.6 billones de dólares en acciones propias. Este monto supera ampliamente los 4.5 billones registrados en el segundo trimestre y eleva el total acumulado de repurchases del año a aproximadamente 14.4 billones. La acción se produjo a pesar de una contracción en los ingresos operativos del grupo, que cayeron un 5.8% anual a 12.705 billones de dólares, mientras que las utilidades derivadas de su actividad de seguros disminuyeron un 43% hasta alcanzar 1.352 billones, y los ingresos por inversiones en seguros descendieron 14% a 2.734 billones. En contraste, las rentabilidades de sus operaciones en ferrocarriles, energía y manufactura crecieron positivamente en comparación con el mismo periodo del año anterior. Los ingresos totales del grupo, que incluyen ganancias generadas por su amplia cartera de acciones en bolsa, se redujeron un 28% al nivel de 22.112 billones frente a 30.796 billones del año anterior. Las ganancias obtenidas mediante inversiones disminuyeron casi en un 50%, hasta 9.407 billones.
A pesar de esta disminución en los resultados financieros, el precio de las acciones de Berkshire Hathaway ha mostrado una fuerte recuperación. En los últimos 30 días, las acciones de clase A han aumentado más de un 12%, frente a una caída del 5.5% en el índice S&P 500. En términos anuales, el activo ha registrado una ganancia de 13%, mientras que el mercado general ha avanzado solo en 7.8%. Los cinco principales activos que sostiene Berkshire permanecieron inalterados: Alphabet, American Express, Apple, Bank of America y Coca-Cola. Aunque el patrimonio líquido del grupo creció en un 3% al alcanzar 377.435 billones de dólares, al excluir efectos por ferrocarriles, servicios públicos y obligaciones de tasa fija, el monto neto de efectivo disminuyó 1.9% respecto al trimestre anterior, situándose en 352.3 billones.
Para los inversores peruanos, este comportamiento revela una estrategia de consolidación que prioriza la estabilidad a largo plazo. Aunque los ingresos de una parte clave del negocio han disminuido, el enfoque de Berkshire en reforzar su estructura de capital y mantener una alta liquidez sugiere una postura defensiva frente a volatilidades del mercado. En un contexto donde las inversiones en tecnologías han sido revaluadas, la preferencia por activos con flujos de caja predecibles —como las empresas de servicios básicos o infraestructura— puede ofrecer un modelo de inversión más robusto. Este comportamiento podría inspirar a inversores locales a reevaluar su exposición a sectores que tradicionalmente han sido más sensibles a las fluctuaciones del mercado, y a buscar alternativas con mayor consistencia en sus resultados.
