Segun Gestión Tu Dinero, el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) mantuvo la tasa de interés de referencia en 4.25% en mayo, tras registrar una inflación mensual del 0.52%, con un dato de 0.87% al excluír alimentos y energía. Este incremento se debió principalmente a alzas en tarifas de transporte local y al precio de los combustibles, influenciado por la demanda internacional del petróleo. A lo largo de 2025, el organismo emisor redujo la tasa clave en tres ocasiones: en enero, mayo y septiembre, cada vez en 25 puntos básicos. Este enfoque busca preservar espacio para ajustar la política monetaria ante futuros escenarios económicos.
El director Enrique Diaz, de la consultora MC F e IFEL, señala que la proyección de crecimiento del sector está dentro de los niveles observados en años recientes. Sin embargo, advierte que el entorno económico entrará en una fase de incertidumbre, con el sector político como factor clave. Aunque no se detecta una amenaza inmediata en los precios, el impacto de tensiones externas en el mercado de combustibles representa un riesgo potencial. El BCR considera que el país se encuentra en un punto de inflexión, aun así mantiene una postura cautelosa para que las tasas se ajusten progresivamente al comportamiento del entorno económico.
La mayoría de las presiones inflacionarias están vinculadas a factores de oferta, que se estiman como transitorios. Por ello, el BCR proyecta que tanto la inflación anual como la que excluye alimentos y energía regresarán al rango objetivo, alrededor del 2%, hacia 2027. Este proceso dependerá de la disipación de los efectos de las perturbaciones en el mercado de bienes y servicios. Con la expectativa de que el precio del petróleo se estabilice, los especialistas coinciden en que la presión inflacionaria se debilitará, reduciendo así la necesidad de elevar las tasas de interés.
Para los peruanos que consideran solicitar un crédito, este escenario indica que los costos de financiamiento podrían mantenerse en niveles más bajos en los próximos meses. Los bancos, en este contexto, podrán cobrar tasas máximas del 100% en créditos en soles y dólares, según lo establecido por el BCRP. Aunque este tope parece elevado, su aplicación está dirigida a productos específicos, no a todos los préstamos. Es clave entender que esta medida no implica un aumento generalizado de costos, sino una regulación para evitar prácticas abusivas. En un entorno donde la inflación se calma y las expectativas de crecimiento se mantienen estables, el sistema financiero podría experimentar una mayor confianza entre consumidores y entidades crediticias.
