Según Gestión, la multinacional alemana BASF ajusta su estrategia en el Perú, orientando sus esfuerzos hacia la agroexportación y el uso de inteligencia artificial. Paralelamente, Henkel, fabricante de productos de belleza y adhesivos, refuerza su operación en el país mediante una reconfiguración de sus líneas de negocio. La empresa, que en 2025 generó ingresos globales por 20.495 millones de euros, ha impulsado su crecimiento local al ampliar su alcance en sectores clave como el consumo masivo y la industria. Este enfoque se vuelve crítico en un entorno global marcado por ajustes estructurales y cambios en su portafolio empresarial.
En 2025, Henkel cerró con una facturación en Perú de 150 millones de soles, cifra que alcanzó récord. Este avance se debió principalmente al crecimiento del sector de productos de belleza, que superó en volumen al de adhesivos. Aunque ambos segmentos contribuyeron, el de belleza fue el más dinámico en términos de expansión, impulsado por nuevos lanzamientos en tintes para cabello. Además, la empresa ha consolidado su posición en el mercado de detergentes líquidos, especialmente tras la entrada de la marca Persil en 2023, logrando aumentar su cuota de mercado. La presencia de Henkel se extiende hoy en los principales sectores del país: belleza, industria y minería, posicionándola como actor clave en la economía peruana.
A pesar del crecimiento en belleza, Henkel redujo su participación en el segmento de adhesivos tras vender una parte de su negocio de recubrimientos para latas. Esta salida, efectuada en escala global, implica que la unidad ya no se incluye en los datos de facturación peruana. La empresa ha respondido con estrategias de diversificación, reorientando sus esfuerzos hacia nuevos mercados y modelos de negocio. La optimización de su red logística también se ha acelerado para mantener eficiencia en operaciones locales.
Para el lector peruano, este escenario revela una tendencia clara: las empresas internacionales están redefiniendo sus operaciones en el país, no solo para adaptarse a condiciones macroeconómicas, sino también para responder a demandas de consumo más específicas. La entrada de marcas como Persil en productos de limpieza, y el crecimiento del sector de belleza, reflejan cómo los consumidores locales están adoptando productos más modernos y personalizados. Este movimiento sugiere que, en el futuro, el mercado peruano podría ver una mayor integración de tecnologías digitales y productos innovadores, especialmente en sectores de alto impacto social como la salud personal y la industria. Así, los peruanos no solo son clientes, sino también parte activa de la evolución de las industrias globales.
