Según CNBC Markets, fabricantes como Ford Motor y Rivian Automotive están adoptando intensamente nuevas líneas de producción basadas en impresión 3D. Esta tecnología, conocida como manufactura aditiva, permite crear objetos tridimensionales a partir de diseños digitales, depositando materiales capa por capa. A diferencia de los impresores tradicionales que usan tinta, los sistemas industriales emplean diversos compuestos: plásticos, composites, cerámicas y, en algunos casos, metales.
En el caso de Rivian, la inversión en esta tecnología ha alcanzado más de 5 millones de dólares en equipos, con gastos anuales en materiales que suman alrededor de 1.7 millones. El jefe de manufactura aditiva de la empresa, Jared Beck, explicó que la adopción de impresión 3D es ahora una necesidad estratégica, no una opción. “No tenemos elección sino implementarla en todas las áreas de la empresa”, afirmó durante una visita a sus instalaciones en Detroit. Su objetivo es hacer accesible esta tecnología para todos los departamentos operativos, desde diseño hasta ensamblaje.
Los beneficios son tangibles. El proceso permite reducir costos de herramientas de proveedores, simplificar los gastos logísticos y acelerar significativamente los tiempos de fabricación. En lugar de semanas, algunos componentes pueden ser producidos en días, o incluso horas. Además, las impresoras varían en costo según su tamaño y uso: desde modelos de unos cientos de dólares para uso personal hasta sistemas de decenas de miles de dólares para aplicaciones industriales. En operaciones como la fabricación del volante del nuevo SUV R2 de Rivian, se observa una evolución clara desde el diseño digital hasta el producto final, todo en un solo proceso.
Para los inversionistas y consumidores peruanos, este desarrollo señala un cambio profundo en la cadena de suministro de vehículos. Aunque el mercado peruano aún no ha integrado ampliamente estas tecnologías, el crecimiento de la manufactura digital puede influir en la disponibilidad y precio de componentes. Si bien los vehículos eléctricos y sostenibles se vuelven más accesibles, también se esperan innovaciones que reduzcan costos de producción y mejoren la eficiencia. Esto podría traducirse en productos más económicos, más personalizables y con menor impacto ambiental. En un contexto donde el transporte y la sostenibilidad son prioridades, la tecnología de impresión 3D no solo es un avance técnico, sino una herramienta que podría acelerar la transición hacia modelos de producción más ágiles y responsables.
